Indice general

Buscador por palabras

    Casos clínicos

Consulta

MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

ARTROSIS de la RODILLA

Gonartrosis
                   

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista


La artrosis de la rodilla es en sí un problema morfológico, sin embargo es también la manifestación de un trastorno muy complejo. El tejido normal es reemplazado por otros tejidos que no conservan las forma original de la articulación. Normalmente todos los tejidos, sus células, se renuevan constantemente durante toda la vida y el organismo conserva la forma, no sólo de la rodilla sino de la totalidad del ser. Cuando el organismo no funciona adecuadamente puede ocurrir que no mantenga la forma de sus estructuras. El cambio de la forma puede dar síntomas como dolor, inflamación, ruidos, fricción y acumulación de líquido sinovial. Entonces no es un problema de la rodilla, sino un problema que afecta a la totalidad del organismo. Es que los seres humanos (los seres vivos) no podemos ser analizados ni tratados por pedacitos.

La atrosis de rodilla o de otras articulaciones, entonces no es el problema, sino el resultado de la alteración de una capacidad natural del sistema nervioso: la renovación y conservación de la forma. Eso habitualmente se debe a la actividad de campos interferentes. Finalmente, la causa de la artrosis es una irritación del sistema nervioso mantenida por campos interferentes, que afecta la capacidad natural de renovación de células y tejidos, de reparación y de conservación de la forma. Tratar la artrosis de rodilla con cartílago, antiinflamatorios o cirugía, a nuestro juicio, es un error porque dichos tratamientos no apuntan a la causa sino a la consecuencia.

 

Problemas de salud persistentes o recurrentes
Campos interferentes

Los campos interferentes ejercen estímulos fuertes sobre el sistema nervioso y pueden dar lugar al establecimiento de problemas de salud persistentes o recurrentes en cualquier parte del organismo. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. La medicina clásica no reconoce su existencia.

 

Los campos interferentes pueden haberse desarrollado en donde, en algún momemto de la vida de la persona, hubo:
> un proceso inflamatorio o infeccioso
: amígdalas (faringitis, anginas, difteria, mononucleosis, escarlatina); adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; úlceras; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, víscera, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> problemas odontológicos: cicatrices de extracciones; una pieza desvitalizada (conducto); compromiso de la pulpa dentaria (nervio) por un arreglo profundo; granuloma; infecciones óseas residuales; quistes; odontomas; procesos inflamatorios o infecciosos presentes o pasados: periodontitis, bolsas gingivales; piezas en posición anómala, retenidas, semi-retenidas, desplazadas o inclinadas; muelas de juicio sanas sin espacio propio o en contacto con el canal del nervio mandibular; piezas embrionarias; restos de raíces; piezas utilizadas como pilares de puentes; metales (implantes, pernos, amalgamas, ganchos, prótesis); endodoncias con sobreobturación del material de relleno que irritan el hueso subyacente; ortodoncia en adultos  y trastornos oclusivos (mordida).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, tortura, etc.).
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).

Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes de campos interferentes, las funciones corporales recuperan su normalidad y el organismo inicia su proceso de curación. Muchas veces los cambios son rápidos.

Nuestra tarea es encontrar el origen de la irritación del sistema nervioso y resolverla. El organismo se encargará de su propia curación.

Tratamiento

El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; tanto los calmantes, antiinflamatorios, como los relajantes musculares tratan la consecuencia; los medicamentos tapan el problema, no lo resuelven. El uso prolongado de analgésicos-antiinflamatorios puede ser causa de importantes efectos tóxicos. Respecto de los medicamentos "generadores" de cartílago, ningún estudio ha podido comprobar que eso sea cierto.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural, modulación neuromuscular y odontología neurofocal tiene como objeto resolver la causa. El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

 

Video: "Dolores musculares, tendinitis, limitación del movimiento, pérdida de fuerza" 

Video: “Problemas de la columna vertebral”

Video:  "Dolor persistente, causas"

Video: “Tratamiento del paciente con dolor crónico, persistente o recurrente”

Video: "Dificultad para caminar"

 

Lectura complementaria

Medicina para la autoorganización

Dolor muscular

Antiinflamatorios, efectos tóxicos

Capítulo destinado a los profesionales de la salud

Libro (*): "Medicina para el Ser Singular con
Dolor Persistente u Otros Problemas Complejos
.
Fundamentos para la Terapia Neural Moderna." Autor: P. Koval.

 

Casos clínicos


Indice General    Buscador por palabras    Consulta

Publicado desde el 9/8/2000.
 Actualizado en forma permanente.
Copyright © 2013 [Dr. Pablo R. Koval].
   Reservados todos los derechos.