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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

ARTROSIS-OSTEOARTRITIS

 

Coxartrosis
Artrosis de la Cadera

Gonartrosis
Artrosis de la Rodilla

Espondilosis
Artrosis de la Columna

                   

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

Escuela de
Medicina para la Autoorganización:

cursos de terapia neural,
odontología neurofocal y
modulación neuromuscular


Artrosis u osteoartritis

La artrosis u osteoartritis es una enfermedad articular que se caracteriza por dolor, inflamación, deformación, limitación del movimiento. En las radiografías puede verse daño del cartílago articular, cambios en el hueso subyacente y en los bordes de la articulación. Pueden observarse osteofitos, picos de loro, pinzamientos, estrechamiento del espacio articular.

Todas estas modificaciones visibles en las imágenes radiográficas habitualmente no son la causa del problema sino que representan el resultado de un proceso. El hecho de observar una deformidad articular no necesariamente explica el origen del dolor.

El dolor es una de las formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital.

Cuerpo roto
Óleo de Marta Virginia Cella
Artista plástica

 

De acuerdo a nuestra forma de entender el problema, el dolor representa el último eslabón de una cadena de al menos tres eslabones. Tratar el último eslabón de una cadena significa tratamiento sintomático, es decir solución temporaria sin resolución de la causa.

El segundo eslabón en esta cadena está representado por la formación de hueso en lugares anormales (osteofitos, picos de loro), y la presencia de edema en el área de salida del nervio a nivel vertebral que aumenta aún más su compresión, así como por contractura muscular disfuncional. Tratar este segundo eslabón con anti-artrósicos, corticoides (cortisona) o relajantes musculares también es ofrecer un tratamiento que no va dirigido a la causa, es paliativo y no resuelve el problema.

El primer eslabón de la cadena suele ser un campo interferente en cualquier sitio del cuerpo que con el tiempo provoca cambios morfológicos en el hueso, disco o cartílago vertebral o, contractura muscular. El tratamiento de elección y generalmente curativo es el del campo interferente causal.

 

Para que las articulaciones se mantengan sanas, el organismo debe estar saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso vital. Todos los sistemas deben funcionar en forma armónica. Factores irritativos persistentes pueden alterar la función normal del sistema nervioso y causar enfermedades.

La artrosis es en realidad la consecuencia de otros problemas. Representa una alteración funcional de los mecanismos que mantienen vital a las articulaciones y cuya causa debe buscarse en cada paciente individualmente.

Por lo dicho, la articulación, como cualquier otra parte del organismo, no puede ser analizada como un elemento mecánico que funciona independientemente de la persona. Es un elemento vivo y está sometido a todos los cambios positivos y negativos, internos y externos, que sufre dicha persona. 

El dolor y la limitación del movimiento pueden aliviarse y mejorarse enormemente aún en casos de articulaciones severamente deformadas. Es decir que el grado de compromiso no se relaciona directamente con la intensidad del dolor. 

Habitualmente la causa de la artrosis es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Campos interferentes

Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente y resolverlo.

Tratamiento

El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; tanto los calmantes como los relajantes musculares tratan la consecuencia; los medicamentos tapan el problema, no lo resuelven.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural, modulación neuromuscular y odontología neurofocal tiene como objeto resolver la causa. 

El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

El uso prolongado de analgésicos-antiinflamatorios puede ser causa de importantes efectos tóxicos.

Respecto de los medicamentos "generadores" de cartílago, ningún estudio ha podido comprobar que eso sea cierto.

Video: “Problemas de la columna vertebral”

Video:  "Dolor persistente, causas"

Video: “Tratamiento del paciente con dolor crónico, persistente o recurrente”

Lectura Complementaria

Medicina para la autoorganización

Pérdida de vitalidad

Dolor muscular

Antiinflamatorios, efectos tóxicos

Capítulo destinado a los profesionales de la salud

Casos clínicos (columna vertebral)

Casos clínicos (mano)

Casos clínicos (rodilla)


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