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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

DOLOR y COLUMNA VERTEBRAL

Dolor por Hernia de Disco

 Dolor Lumbar

Dolor de Espalda

Dolor por Aplastamiento Vertebral

Dolor y Fracaso de la Cirugía de Columna

 

Dr.  Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

Escuela de
Medicina para la Autoorganización:

cursos de terapia neural,
odontología neurofocal y
modulación neuromuscular



Casos clínicos

(única medicación lidocaína muy diluida)

Caso 1: Dolor incapacitante por deterioro severo de la columna lumbar
Caso 2: Dolor generalizado post cirugía de la columna lumbar
Caso 3:
Dolor lumbar y en el miembro inferior por hernias discales
Caso 4:
Dolor lumbar por hernia discal  Fracaso de la cirugía
Caso 5: Dolor lumbar y en miembros inferiores post-caída,
con aplastamiento vertebral por osteoporosis
Caso 6: Dolor de espalda persistente tras una caída
Caso 7: Dolor de espalda tras ser pasada de una camilla a la cama
Caso 8: Severa restricción del movimiento por dolor en la
región lumbar y miembro inferior izquierdo. Causa ginecológica
Caso 9: Dolor persistente en la región lumbar tras tres cirugías
por hernia de disco. Causa: angina seguida de fiebre reumática


Caso 1: Dolor incapacitante por deterioro severo de la columna lumbar

Consulta inicial: Mujer de 60 años con severo dolor lumbar persistente durante 10 años. Presenta escoliosis y grave deterioro de la columna lumbar con múltiples sobrehuesos y compresión de estructuras nerviosas y del saco dural (médula espinal). Hizo su consulta 1 semana antes del turno que tenía asignado para ser operada de la columna. Síntomas concomitantes: incontinencia urinaria de urgencia, insomnio, angustia. Vive angustiada porque necesita trabajar de pie, es cocinera. 

Como elementos con posibilidades de constituir campos de interferencia figuran la operación de apéndice con peritonitis en su niñez, operación de amígdalas, 2 partos.  

Primera aplicación: se trata la cicatriz del apéndice llegando hasta el peritoneo. En forma inmediata el dolor lumbar se alivia, puede incorporarse y caminar sin dificultad. 

Segunda aplicación: una semana después. Siente dolor lumbar sólo estando acostada. Manifiesta persistencia del dolor en rodillas, manos y brazo derecho. Se repite la aplicación en la zona del apéndice. Se hace una aplicación suprapúbica que influye sobre el área ginecológica y urinaria baja. Como resultado inmediato alivia el dolor lumbar estando acostada y el dolor de las rodillas. Se aplica modulación neuromuscular en el músculo bíceps braquial derecho. 

Tercera aplicación: 11 días después. Mejor en general. Cede la incontinencia. Persiste dolor de menor magnitud en región lumbar y rodillas. Brazo bien. Mejora la calidad del sueño. Se repite la aplicación suprapúbica y en la región del apéndice. 

Cuarta aplicación: 20 días después. Estuvo muy bien por una semana, luego experimentó cierto grado de retroceso en la sintomatología. Se repite aplicación en apéndice y se hace una aplicación en la cicatriz de las amígdalas sospechando que la falta de una respuesta sostenida pudiera deberse a otro campo interferente. 

Quinta aplicación: 28 días después. Mucho mejor. Un solo episodio de dolor en la rodilla y dolor lumbar leve estando acostada. Se efectúa modulación neuromuscular en los músculos paravertebrales lumbares profundos y en el bíceps crural derecho (rodilla afectada). 

Sexta aplicación: 30 días después. En general muy bien. El dolor se concentra en muslos y rodillas. Se repite aplicación suprapúbica, lo cual da inmediatamente alivio en las rodillas y luego se aplica en la zona del apéndice obteniéndose alivio del 100%.  Mejoró su estado de ánimo y el sueño, puede seguir trabajando normalmente.

Conclusiones: Una vez más puede comprobarse en los hechos que, pese a que las imágenes de la columna mostraban un severo grado de destrucción y compromiso, el dolor no se originaba allí. La causa del dolor era la presencia de campos interferentes que comprometían el equilibrio natural del sistema de esta persona. Puede inferirse que tras 50 años de acción de un estímulo interferente (operación de apéndice) resultó comprometida la irrigación (llegada de oxígeno y nutrientes) de la columna provocando semejante grado de destrucción. Los embarazos y partos se sumaron como factores de irritación del sistema al grado de manifestarse con incontinencia urinaria que también se resolvió.

La calidad del tratamiento se pone en evidencia por la mejoría del estado general y la sensación de bienestar que obtuvo esta señora. Por supuesto no necesitó operarse, es probable que si se hubiera operado la situación para ella se hubiera complicado gravemente. Las alteraciones estructurales de la columna difícilmente puedan mejorar, pero la calidad de vida lograda y el pronóstico son excelentes.


Caso 2: Dolor generalizado post cirugía de la columna lumbar

Consulta inicial: Hombre de 55 años que consulta por dolor persistente (1 año) tras cirugía de la columna lumbar por diagnóstico de hernia discal L4-L5.  Presenta dolor generalizado y movilidad dificultosa que afecta cintura, espalda y llega a la nuca y está agravado en extensión e intensidad respecto del dolor por el cual fue operado. Como secuela de la cirugía presenta además imposibilidad para flexionar el tobillo izquierdo y en consecuencia usa una ortesis. Desde los 40 años este hombre sufre dolores dorso-lumbares según la posición. En su juventud fue un deportista y sufrió diversas lesiones traumáticas. Otro síntoma importante concomitante: colon irritable. Psicológicamente estable pero preocupado por su futuro debido a su incapacidad para las actividades de la vida diaria. 

Como antecedentes a destacar que pueden constituir campos interferentes y ser causa del dolor, fue operado de amígdalas a los 4 años y de una mastoiditis-otitis izquierda a los 11, además sufrió fracturas diversas.

Teniendo en cuenta el agravamiento postoperatorio, la primera aplicación de lidocaína se efectuó en la cicatriz quirúrgica lumbar lo cual se tradujo en un alivio inmediato pero parcial. A continuación y en la misma sesión se trató la cicatriz en el área del oído. Esto dio un alivio inmediato del dolor del 99% con recuperación de la movilidad.

La mejoría se mantuvo por 48 hs y luego presentó un cuadro gripal con molestias en la garganta. Esta es una reacción del organismo que pone de manifiesto la presencia de otro campo interferente, en este caso en la cicatriz de las amígdalas.

Aplicación 2, 7 días después. Se repitieron las aplicaciones de la consulta 1 con un alivio inmediato del 99%. Se agregó una aplicación en la región de las amígdalas.

Aplicación 3, 7 días después, se mantuvo la mejoría en el lado derecho (mejora además un ruido en la articulación del hombro derecho que no había señalado en la entrevista inicial) pero persiste dolor de menor magnitud en el lado izquierdo. Se repiten las tres aplicaciones de la consulta 2 y se agrega el tratamiento de una cicatriz en el lado izquierdo de la espalda que produce alivio inmediato del lado izquierdo.

En la aplicación 4, 7 días después, el paciente señala desaparición de los dolores persistentes, mejoría importante del dolor lumbar y como novedades molestias en la zona de fractura de la clavícula izquierda (otro campo interferente) y diarrea por cuatro días (colon irritable). Se trata solamente el área de fractura. En este caso se consideró a la diarrea como una reacción excretora positiva, por esa razón no se indicó ningún tratamiento. Se trata además,  mediante modulación neuromuscular los músculos  tibial anterior y el peróneo largo de la pierna afectada intentando su recuperación.

Aplicación 5, un mes después. Dolor aliviado en un 95%. El paciente señala desaparición de todas las molestias abdominales y recuperación de un ritmo evacuatorio normal. Al levantarse por la mañana acusa sensación de rigidez lumbar que desaparece con elongaciones. Mejoría en la movilidad del pie izquierdo. Se trata con modulación neuromuscular la musculatura paravertebral lumbar profunda (multifidi) y el glúteo medio izquierdo. Se interpreta que estos dolores fueron los que originalmente condujeron a la indicación quirúrgica. El paciente recupera la movilidad completa dorso-lumbar, mejora aún más la movilidad de la extremidad y obtiene alivio del dolor del 100% que se mantiene. Su estado de ánimo y sus ganas de vivir resultan contagiosas. 

Conclusiones: en este paciente el dolor dorso-lumbar asi como la generación de la hernia discal se vincularon con campos interferentes en oído izquierdo y amígdalas. Lesiones ulteriores se sumaron para manifestarse como dolor generalizado. La cirugía no estuvo bien indicada y agravó la sintomatología. El abordaje terapéutico fue multifactorial. Fue necesario actuar sobre el estímulo desencadenante (la cirugía lumbar), sobre los campos interferentes (oído, amígdalas y viejas fracturas) y sobre las consecuencias (músculos comprometidos). La mejoría del estado de ánimo señala que el tratamiento produjo cambios generales, comprobando una vez más la unidad indisoluble del organismo y la imposibilidad de tratarlo como formado por piezas separadas de una máquina. Probablemente la curación sea definitiva. 


Caso 3: Dolor lumbar y en el miembro inferior por hernias discales

Consulta inicial: Hombre de 36 años, deportista. Consulta por dolor en el miembro inferior izquierdo asociado con dolor lumbar bilateral. Consultó a un traumatólogo quien mediante resonancia magnética diagnosticó hernias discales en lumbares 1 y 2. Sugirió tratamiento quirúrgico.

El paciente se rehusó a la cirugía. Permaneció con dolor durante unos 18 meses pese a los anti-inflamatorios y a los tratamientos kinesiológicos recibidos. Tuvo que suspender su fútbol de los fines de semana y comenzó a no poder permanecer sentado en su trabajo durante más de 2 horas seguidas.

Consultó derivado por su obra social.

Examen y tratamiento: En el examen físico comprobamos severo acortamiento de los músculos paravertebrales lumbares (cuadrado lumbar, iliocostales), y compromiso de músculos del muslo y pierna. Aplicamos tratamiento de modulación neuromuscular en cada uno de las estructuras afectadas. Se obtuvo un alivio muy satisfactorio. Un mes después de terminado el tratamiento concurrió nuevamente a la consulta por reactivación del dolor tras haber hecho trabajos de albañilería en su casa. Requirió dos sesiones adicionales. Controlado a los 6 meses, la evolución fue muy buena.

Discusión: Existe controversia en cuanto a si la cirugía de la hernia discal es útil o no. En general el concepto es que la cirugía está indicada en casos muy específicos. Hay que destacar que la cirugía de la columna no es una panacea y con frecuencia los resultados no son satisfactorios y las complicaciones frecuentes. 
 


Caso 4: Dolor lumbar por hernia discal   Fracaso de la cirugía

Consulta inicial: Mujer de 69 años, en buen estado general. Operada por hernia discal en lumbar II, un año antes. Los dolores en la región lumbar, en la ingle y en la raíz del miembro inferior izquierdo no se aliviaron con la cirugía. 

Nos consultó derivada por su médico clínico.

Examen y tratamiento: Presentaba fundamentalmente dolor en la nalga, ingle y raíz del miembro inferior izquierdo. El examen clínico permitió detectar puntos dolorosos en diferentes músculos del la pierna izquierda. Además presentaba signos de un cuadro depresivo asociado al dolor no aliviado.

Efectuamos tratamiento de modulación neuromuscular de las estructuras afectadas. Al mes de tratamiento la mejoría era parcial. Completamos el tratamiento con una aplicación ginecológica de terapia neural. Obtuvo una mejoría sustancial. Su estado depresivo despareció. 

Discusión: Este es un caso (común) en el que la cirugía de la hernia discal no alivió el dolor. Los cuadros de dolor muscular no mejoran con la cirugía y comúnmente están afectados varios músculos relacionados funcionalmente. La presencia de un campo interferente (ginecológico) explica porqué fracasó la cirugía, que no debería haberse llevado a cabo.
 


Caso 5: Dolor lumbar y en miembros inferiores post-caída con aplastamiento vertebral por osteoporosis

Mujer de 86 años con osteoporosis severa por consumo de corticoides. Se cayó en posición sentada y sufrió el aplastamiento de 2 vértebras dorsales (D XI y D XII) y 2 lumbares (L1 y L2). Los estudios mostraron que la médula espinal no estaba comprometida. Presentó dolor muy intenso en la región lumbar, ambas nalgas y parte superior de ambos miembros inferiores. Recibió diversos tratamientos anti-inflamatorios, relajantes musculares e incluso derivados de la morfina con escaso beneficio.

Consultó derivada por un colega. El dolor aliviaba durante cierto tiempo en posición sentada, pero luego debía incorporarse por dolor. En la cama estaba mejor pero no podía cambiar de posición y levantarse se asociaba con intenso dolor.

Observamos que la paciente se movilizaba con la espalda inclinada hacia adelante y dando cortos pasos, le resultaba difícil caminar. En el examen físico detectamos la presencia de focos dolorosos en los músculos paravertebrales y en los glúteos. Efectuamos tratamiento de modulación neuromuscular obteniendo una mejoría muy importante. Abandonó toda la medicación para el dolor.

Actualmente camina normalmente, con la espalda erecta. Puede movilizarse en la cama y aprendió una forma no dolorosa para incorporarse.

Discusión: La osteoporosis (pérdida de calcio óseo) como tal no duele. En los casos de aplastamiento vertebral por osteoporosis el dolor inicial puede deberse a las vértebras fracturadas y a la contractura muscular asociada. Luego de unas semanas la fractura se cura (consolida) y deja de doler. Cuando el dolor persiste o cuando es necesario tomar medicamentos en forma continuada hay que buscar el origen del dolor en otras causas, fundamentalmente en los músculos de la región. Mediante modulación neuromuscular se evitan medicamentos tóxicos.
 


Caso 6: Dolor de espalda persistente tras una caída

Mujer de 68 años que se deslizó lentamente de la cama y cayó al suelo sin golpearse demasiado. Pudo llamar a la señora que la acompañaba quien la ayudó a incorporarse tomándola de los brazos y de la espalda. Al día siguiente comenzó a sentir dolor intenso en la espalda que se agravó al pasar los días. No aliviaba con antiinflamatorios. Su médico clínico le indicó estudios radiográficos del tórax para descartar una fractura de costilla que dieron negativo. Descartó también otras patologías.

Veinte días después concurrió a este consultorio. En el examen físico detectamos focos dolorosos en el músculo dorsal ancho. El tratamiento de modulación neuromuscular (una sola sesión) dio muy buen resultado. Volvió a su casa sin dolor.

Discusión: Muchas veces el dolor tras una caída se produce no por el golpe sino por el esfuerzo para no caer o cuando una persona sin experiencia trata de ayudar.
 


Caso 7: Dolor de espalda tras ser pasada de una camilla a la cama

Mujer de 83 años que necesitaba ser transfundida cada cuatro semanas. Para ésto era trasladada en ambulancia a un centro médico. En una oportunidad al regresar a su casa empezó a manifestar dolor intenso y profundo en el lado izquierdo de la espalda "como si fuera una fractura de costilla". El examen de la parrilla costal no mostró signos de fractura. El examen de los músculos dorsal ancho y serrato anterior permitió detectar puntos dolorosos bien circunscriptos. El tratamiento de modulación neuromuscular de ambos estructuras alivió el dolor y la ansiedad de la paciente. 

Discusión: El traslado de personas ancianas exige cuidados especiales. Lo ideal es que el paso de una camilla a la cama o viceversa sea realizado por tres personas una para la cabeza, otra para el cuerpo y la tercera para las piernas. En nuestro medio, es común que lo haga una sola persona. En estos casos es frecuente que  aparezcan dolores musculares importantes que angustian al anciano y a su familia.
 


Caso 8: Severa restricción del movimiento por dolor en la región lumbar y miembro inferior izquierdo. Causa ginecológica

Consulta inicial: Mujer de 33 años. Comenzó con dolor lumbar agudo, sin irradiación al miembro inferior, en su séptimo mes de embarazo. Hasta el nacimiento de su hijo el tratamiento se limitó a reposo que le daba cierto grado de alivio. Posteriormente estudios de resonancia magnética nuclear pusieron en evidencia un prolapso leve del disco L5-SI y notable rectificación de la curvatura lumbar. En los meses sucesivos el cuadro clínico se complicó con dolor en la cara posterior del muslo y parestesias en la planta del pie izquierdos. Recibió diferentes tratamientos, analgésicos, miorrelajantes, kinesioterapia, varios neurocirujanos consultados sugirieron una solución quirúrgica. Consultó 7 meses después del parto con severa dificultad para caminar y flexionar el tronco, asi como trastorno del sueño por dificultad para encontrar posición en la cama y un estado de descompensación psicológica por la imposibilidad de atender adecuadamente a su hijo.

Examen y tratamiento: En el examen físico se detectaron puntos dolorosos en la musculatura paravertebral izquierda (multifidi y cuadrado lumbar), en los músculos glúteo menor, mayor, gemelo interno, flexor común de los dedos del pie y sóleo del miembro inferior izquierdo.

En la primera sesión se  efectuó la desinterferencia del área ginecológica mediante inyección suprapúbica bilateral de 8 cc de lidocaína al 0.375% con aguja angulada de 5 cm de largo y se trataron puntos gatillo en la región paravertebral izquierda. La respuesta fue inmediata con alivio del dolor en esa región y recuperación de la flexión. En las siguientes sesiones se trataron las diferentes estructuras musculares comprometidas y se repitió el tratamiento ginecológico en total en tres oportunidades. La mejoría se produjo en forma progresiva tras cada sesión. Fue dada de alta sin dolor y con recuperación completa de la capacidad funcional y psicológica y sin tratamiento farmacológico. Tiempo de control 18 meses. 


Caso 9: Dolor persistente en la región lumbar tras tres cirugías por hernia de disco. Causa: angina seguida de fiebre reumática

Consulta inicial: Hombre de 39 años con dolor lumbar de 8 años de persistencia. Fue operado de la columna lumbar en tres oportunidades sin obtener ningún tipo de alivio.

Como antecedente, a los 5 años de edad sufrió fiebre reumática.

La fiebre reumática es una enfermedad que se debe a la reacción excesiva del organismo frente a la presencia de toxinas de la bacteria estreptococo beta hemolítico. La infección inicial suele ser en la garganta (angina, faringitis) o en una extremidad (erisipela). La reacción excesiva provoca lesiones articulares, cardíacas y/o renales.

Tratamiento: Las anginas suelen dejar secuelas, interferencias, en el sistema nervioso. Por lo tanto la posibilidad de una angina causante de la fiebre reumática motivó elegir como sitio de tratamiento el área de la faringe.

Inmediatamente, tras la aplicación,  el paciente experimenta alivio manifiesto de los dolores lumbares. En la segunda sesión, 15 días después persiste un 5-10% del dolor original. Se repite la aplicación en la faringe. El paciente queda libre de dolor.

Conclusiones: Puede inferirse que la causa de la hernia de disco fue la angina seguida de fiebre reumática. Evidentemente la primera intervención estuvo mal indicada. Pero, cuando el tratamiento local fracasa, hay que buscar la causa del dolor en algún otro lugar. Carece de sentido repetir la operación una y otra vez.


Video: “Problemas de la columna vertebral"

Lectura complementaria:

Medicina para la autoorganización

Capítulo destinado a los profesionales de la salud


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