|
Título:
Cefalea y/o dolor cervical recurrentes crónicos en
relación con la presencia de uno o más terceros
molares.
Área temática:
Dolor.
Resumen
Tanto la cefalea
como el dolor cervical (con o sin rectificación)
recurrentes, crónicos, representan problemas que
afectan enormemente la calidad de vida. El objetivo
del trabajo fue correlacionar
la presencia de uno o más terceros molares,
retenidos o no, sintomáticos localmente o no, con la
persistencia o recurrencia crónica de cefalea y/o
dolor cervical. Se recolectaron, retrospectivamente,
64 pacientes de entre 18 y 70 años, que consultaron
por persistencia durante 1 a 32 años (en quienes se
habían descartado problemas tumorales, vasculares u
otras enfermedades sistémicas) de cefalea migrañosa,
cervical o cluster y/o dolor cervical (con o sin
rectificación cervical) y que no habían tenido una
respuesta satisfactoria y sostenida a tratamientos
convencionales farmacológicos, físicos y/o
psicológicos En todos los casos se obtuvo una
radiografía dental panorámica. Tras comprobar la
influencia de los terceros molares en la
sintomatología de consulta mediante infiltración de
un anestésico local diluido (lidocaína 0.375%, sin
epinefrina) en torno a los terceros molares
presentes se indicó su exodoncia. En el 87% de los
casos fue necesario infiltrar el área de las
cicatrices de las exodoncias (con la misma solución
de prueba) con lo cual se logró alivio completo y
duradero (control mínimo 6 meses) de la
sintomatología en el 89% de los casos. En el 11%
restante el alivio fue parcial (reducción de la
frecuencia, de la intensidad o de la duración de los
episodios) y requirió sólo ocasionalmente el uso de
un AINE.
Concluimos que en
los casos evaluados existió una relación directa
entre la presencia de uno o más terceros molares y
la persistencia de cefalea y/o dolor cervical.
Desconocemos el mecanismo de generación de los
síntomas tratados, suponemos algún tipo de
estimulación neural que ejercen los terceros molares
con algún tipo de memoria en el tejido blando de
sostén. Suponemos que en los 7 casos con alivio
parcial, algún otro factor irritativo desconocido
participaba también en su generación. Como
recomendación, sugerimos revisar la dentadura de
los/las pacientes que consultan por esa
sintomatología.
Introducción
La cervicalgia se explica mayormente por trastornos
mecánicos intervertebrales generados por cambios
tróficos, con compromiso de estructuras nerviosas
somáticas y a veces vasculares. El componente
muscular se considera en general como secundario.
Sin embargo, según nuestra observación, dicho
componente puede ser primario para la rectificación
y con el tiempo, primario también para los cambios
tróficos óseos y articulares. La cefalea puede
representar el síntoma nosológico más común en la
vida del ser humano. Se sabe que el parénquima
cerebral es insensible a los estímulos dolorosos, no
ocurre lo mismo con las estructuras circundantes,
incluyendo vasos sanguíneos y músculos regionales.
Pese al rigor de los estudios científicos aún no se
conocen acabadamente los mecanismos del dolor de
cabeza. La cefalea es un síntoma inespecífico que
puede constituir el modo de presentación de diversas
patologías intracraneales y sistémicas que requieren
tratamiento específico. La cefalea crónica o
recurrente (sin anormalidades estructurales
subyacentes) puede constituir una causa de grave
discapacidad así como de malestar intolerable.
Diferentes investigadores han contribuido a
establecer diferencias clínicas entre las cefaleas
que, a su vez, han permitido conducir a diferentes
abordajes terapéuticos. La investigación de
laboratorio ha permitido conocer la regulación de la
vasculatura cerebral, la modulación del dolor y la
biología de los circuitos serotoninérgicos
centrales. La clasificación tradicional de las
cefaleas recurrentes más comunes (migrañas y
tensionales) no tiene límites precisos. La cefalea
tipo cluster si bien presenta diferencias clínicas y
bioquímicas, puede ser considerada una variante de
la migraña por el componente vascular y su relativa
respuesta a agentes antimigrañosos. La migraña con
su carácter de hemicránea pulsátil, asociada con
trastornos digestivos altos y a veces precedida por
manifestaciones visuales o de otro tipo puede
superponerse a un cuadro con contracción de músculos
del cuello y del cráneo que entraría en la
clasificación de cefalea tensional. Pacientes con
sintomatología predominantemente de constricción
muscular pueden obtener alivio con agentes
farmacológicos vasoactivos y no con relajantes
musculares.
Pese al enorme esfuerzo de investigadores en
diferentes áreas, el problema de las cefaleas
crónicamente recurrentes carece de una solución
concluyente, a lo cual se suma la toxicidad de los
agentes farmacológicos que obliga a la interrupción
de su administración y los costos de los
tratamientos de por vida. Tampoco los tratamientos
kinesiológicos, farmacológicos y psicológicos logran
resolver definitivamente, en la mayoría de los
casos, las cervicalgias que tienden a cronificarse.
Ante este panorama, que se vive en el día a día de
la consulta clínica, y ante la observación de que
pacientes que por otras razones tratados de sus
terceros molares mediante exodoncia, manifestaban
cambios en su cefalea o en su cervicalgia, iniciamos
este abordaje diagnóstico-terapéutico. Fue el Dr
Ernest Adler1
quien relacionó los terceros molares con diferentes
patologías regionales y sistémicas.
Objetivos
Correlacionar la presencia de uno o más terceros
molares, retenidos o no, sintomáticos localmente o
no, con la recurrencia crónica de cefalea y/o dolor
cervical.
Comprobar la utilidad terapéutica de las exodoncias
de los terceros molares con o sin el suplemento de
la infiltración anestésica del tejido de sostén
residual (cicatrices de las exodoncias) para el
tratamiento de cefaleas y/o cervicalgias.
Material y Método
Se recolectaron, retrospectivamente, 64 pacientes
(gráfico 1: Población) de entre 18 y 70 años,
hombres 37 (58%) de edad promedio 40 años y mujeres
27 (42%) de edad promedio 41 años, que consultaron
por persistencia durante más de 1 año (entre 1 y 32
años – tiempo promedio de persistencia de los
síntomas 6,7 años) de cefalea y/o dolor cervical
(con o sin rectificación cervical) sin respuesta a
tratamientos convencionales farmacológicos, físicos
y/o psicológicos. Presentaron cefalea 21 pacientes
(33%), cervicalgia (36%) y cefalea + cervicalgia 20
(31%) (gráfico 2: Diagnósticos). Los tipos de
cefalea obervados en 41 pacientes (gráfico 3: Tipos
de cefalea) fueron: migraña 22 casos (53.66%),
tensional 16 (39%), cluster 2 ((4.88%) y sin
clasificar 1 (2.44%) En todos los casos se obtuvo
una radiografía dental panorámica para comprobar la
presencia de terceros molares. La evaluación de la
influencia o no de los terceros molares presentes en
la sintomatología de consulta consistió en la
infiltración (imagen 1) de un anestésico local
diluido (lidocaína 0.375%, sin epinefrina) en torno
a dichos molares. La técnica de infiltración, tanto
para la prueba como para el tratamiento post-exodoncia,
consistió en la introducción de una aguja calibre
25G en el surco vestibular, paralelamente a la pieza
dentaria en cuestión, aproximadamente 1 cm y en la
inyección de 1-2 cc de la solución anestésica. Se
consideró como respuesta positiva el alivio de la
sintomatología dolorosa en forma inmediata y durante
un periodo de varias horas en forma total o parcial
(más de un 50% mediante escala analógica visual).
Esta prueba se repitió en todos los casos en dos
oportunidades en un lapso de varios días. Ante la
respuesta positiva se indicó la extracción de los
terceros molares presentes. Los criterios de
inclusión fueron los siguientes: a) más de 1 año de
sintomatología recurrente persistente (cefalea y/o
cervicalgia), b) presencia de uno o más terceros
molares, c) respuesta positiva (total o parcial) a
la prueba con lidocaína diluida, d) concurrencia a
las evaluaciones posteriores.
Resultados
Todos los pacientes fueron reevaluados entre 7 y 10
días después de la última extracción. (Gráfico 4:
Resultado de las exodoncias). Del total de 64
pacientes, ocho (12,5%) manifestaron alivio completo
de la sintomatología de consulta; otros 19 (29,69%)
alivio parcial mayor del 50% y 37 (57,81%) no
presentaron cambios. En los últimos dos grupos
(alivio parcial y sin cambios -56 casos-), el
tratamiento se completó con infiltración del
anestésico local diluido, sin epinefrina en el área
de las exodoncias2 (imágenes 2 y 3) entre
una y cuatro oportunidades, siendo la frecuencia de
las aplicaciones (de 7 a 50 días) determinada por la
reaparición de la sintomatología. El resultado de
las infiltraciones (gráfico 5: Resultado de las
Infiltraciones) fue el siguiente, del total de 56
pacientes, 49 (87,5%) obtuvieron alivio total y 7
(12,5%) alivio parcial (reducción de la frecuencia,
de la intensidad o de la duración de los episodios).
Sumando los 8 pacientes con alivio total inicial, de
la población de 64 personas, 57 (89%) obtuvieron
alivio total y 7 (11%) alivio parcial (gráfico 6:
Resultado final). La condición de alivio total o
parcial se consideró tras un seguimiento individual
de un mínimo de 6 meses.
Los objetivos se cumplieron. Se correlacionó primero
la relación de la presencia de terceros molares con
cefalea y/o cervicalgia, y luego, se comprobó la
utilidad del tratamiento instituido.
Discusión
En los casos incluidos en este estudio existió una
relación directa entre la presencia de uno o más
terceros molares y la persistencia recurrente de
cefalea y/o dolor cervical. La sola exodoncia, en un
87,5% de los casos, no fue suficiente para aliviar
los síntomas a distancia, sino que para ello fue
necesario infiltrar el área de sostén cicatrizal.
Desconocemos el mecanismo de generación de los
síntomas tratados, suponemos algún tipo de
estimulación neural que ejercen los terceros molares
con algún tipo de memoria en el tejido blando de
sostén. Suponemos que en los 7 casos con alivio
parcial, algún otro factor irritativo neural
desconocido participaba también en su generación.
Los resultados de este trabajo conducen a pensar que
los diferentes tipos de cefaleas sólo se
corresponden con diferentes presentaciones clínicas
y que los diferentes mecanismos patogénicos
descriptos por la literatura –sobre los que se basan
los diferentes abordajes farmacológicos- pueden
constituir sólo la consecuencia y no, estrictamente
la causa; y que la causa, puede ser la estimulación
neural (ejercida en estos casos por los terceros
molares) y que esa estimulación neural persistente
puede expresarse con las patogenias y cuadros
clínicos descriptos. La contractura muscular en las
cervicalgias, de acuerdo a lo observado podría
también deberse a la estimulación neural
persistente.
Recomendaciones
Ante un cuadro de cefalea recurrente crónico, y
descartado su condición de secundario a otra
patología sistémica o a una causa intracranial
tumoral o vascular, así como frente a un cuadro de
cervicalgia recurrente crónico, corresponde evaluar
la dentadura del/la paciente. La dentadura no
debería ser terreno exclusivo de la odontología. Es
más, muchos odontólogos se niegan a extraer terceros
molares sanos, asintomáticos por desconocer la
relación que pueden tener a distancia con el esto
del organismo.
Bibliografía:
1) Adler, E. Enfermedades producidas por campos
interferentes en terreno del trigémino. Tomos 1º y
2º. Ed. Los Robles, Popayán, Colombia, 1974.
2) Killian, H. Anestesia local, Ed. Salvat.,
Barcelona, España, 1979.
|



























Indice
General
Buscador por
palabras Consulta
Copyright ©
2011 [Dr. Pablo R. Koval].
Reservados todos los
derechos.
|