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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
CIATALGIA CIÁTICA LUMBOCIÁTICA SEUDOCIÁTICA
Dr. Pablo Rubén
Koval
Por definición la ciática o ciatalgia (son sinónimos) es un dolor que corre a lo largo del nervio ciático, desde la cintura (región lumbar) hasta el pie (lumbo-ciatalgia). A veces ese dolor se origina en un problema de la columna que comprime la salida del nervio ciático y otras por la irritación de ese nervio a lo largo de su recorrido por acción de músculos contracturados (seudo-ciática). El tratamiento en el 99% de los casos NO es quirúrgico. Sólo cuando ocurre pérdida de la fuerza para el movimiento de la pierna o pérdida del control de esfínteres existe indicación de cirugía. Ahora bien, si el dolor no cede con calmantes, el problema es que existe una causa distinta al ciático, a la columna y a los músculos que origina y mantiene al dolor. El dolor es una de las formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una desarmonía, una pérdida del orden vital. Cuando una parte del organismo duele es porque hay un trastorno en el funcionamiento de ese organismo; el orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido. El dolor del ciático o del crural, en general, es el resultado de un proceso iniciado tiempo atrás.. Cuando un nervio, un disco intervertebral o la estructura de una vértebra se enferman, es porque el organismo está enfermo. Nunca se enferma una parte por separado, aisladamente del conjunto. Lo que se presenta como enfermedad es la manifestación de un desequilibrio más profundo. Y ese desequilibrio tiene su origen en irritaciones que sufre el sistema nervioso durante la vida. Esas irritaciones están representadas por campos interferentes. En conclusión la neuralgia del ciático, la neuralgia del crural y la meralgia parestésica se deben en general a la acción persistente de campos interferentes. Esta es la razón porque los tratamientos analgésicos, antiinflamatorios o kinesiológicos alivian los síntomas parcialmente y transitoriamente: la causa sigue activa a pesar de ellos. Hay que tener presente que ese dolor representa el último eslabón de una cadena de al menos tres eslabones. Tratar el último eslabón de una cadena significa tratamiento sintomático, es decir solución temporaria sin resolución de la causa. El segundo eslabón en esta cadena está representado por la formación de hueso en lugares anormales (osteofitos, picos de loro), la presencia de edema en el área de salida del nervio a nivel de la columna vertebral que aumenta aún más su compresión, así como por contractura muscular. Tratar este segundo eslabón con corticoides (cortisona) o relajantes musculares también es ofrecer un tratamiento que no va dirigido a la causa, es paliativo y no resuelve el problema.
El primer eslabón de la cadena suele ser un campo interferente en cualquier sitio del cuerpo (lejos de la columna, del ciático y de los músculos) que con el tiempo provoca cambios en la forma del hueso, disco o cartílago vertebral o, contractura muscular. El tratamiento de elección y generalmente curativo es el del campo interferente causal mediante terapia neural. Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Problemas de salud
persistentes o recurrentes Los campos interferentes ejercen estímulos fuertes sobre el sistema nervioso y pueden dar lugar al establecimiento de problemas de salud persistentes o recurrentes en cualquier parte del organismo. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. La medicina clásica no reconoce su existencia.
Los campos interferentes
pueden haberse desarrollado en
donde, en algún momento de la vida de la persona, hubo: Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes de campos interferentes, las funciones corporales recuperan su normalidad y el organismo inicia su proceso de curación. Muchas veces los cambios son rápidos. Nuestra tarea es encontrar el origen de la irritación del sistema nervioso y resolverla. El organismo se encargará de su propia curación. Tratamiento El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; tanto los calmantes, los antiinflamatorios como los relajantes musculares tratan la consecuencia; los medicamentos tapan el problema, no lo resuelven. El uso prolongado de analgésicos-antiinflamatorios puede ser causa de importantes efectos tóxicos. La medicina para la autoorganización mediante terapia neural, modulación neuromuscular y odontología neurofocal tiene como objeto resolver la causa. El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.
Lectura complementaria Medicina para la autoorganización Columna, fracaso de la cirugía Capítulo destinado a los profesionales de la salud
Libro
(*):
"Medicina
para el Ser Singular
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