MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
DISTONÍA VEGETATIVA o NEURODISTONÍA
Dr. Pablo Rubén
Koval
Distonía neurovegetativa no es un diagnóstico genuino, sino un término que ayuda a salir del paso cuando el paciente presenta una forma patológica y generalizada de reaccionar frente a estímulos internos o externos y no se lo puede encasillar en ningún otro diagnóstico. El sistema nervioso vegetativo juega un papel de primer orden en todas las manifestaciones vitales del ser humano, en el estado de distonía vegetativa el sistema nervioso reacciona exageradamente y cualquier alteración del equilibrio surgida en un determinado sitio del cuerpo o de la mente puede traducirse en manifestaciones patológicas generalizadas. La distonía neurovegetativa es el resultado de un proceso. La persona con distonía vegetativa puede presentar dolor de cabeza, dolores generalizados, insomnio, mareos, vértigo, frialdad de las extremidades, frio corporal parcial o total, alergias, irritabilidad, agotamiento, trastornos circulatorios periféricos, digestivos, urinarios, sexuales, miedo, intranquilidad, palpitaciones, espasmo bronquial, hipersensibilidad a cambios climáticos, dificultad de concentración, etc., etc. Hochrein y Schleicher, en la revista Med. Klin, en 1961, escribieron: "Creemos que las influencias de la civilización que golpean sin pausa a nuestro sistema vegetativo tienen un efecto sumatorio que aumenta la irritabilidad frente a las vivencias diarias; la disarmonía vegetativa resultante se manifiesta como miedo a la vida; esa crisis vital baja el umbral frente a los estímulos mermando la resistencia necesaria para enfrentarlos exitosamente." Es interesante señalar que los pacientes con distonía neurovegetativa cuyos estudios clínicos resultan frecuentemente negativos son los que más medicamentos recetados consumen. Los psicofármacos, hipnóticos y sedantes ocupan los primeros lugares, medicamentos que paradójicamente bloquean a un sistema vegetativo ya agotado. Un círculo diabólico peligroso. En la historia de vida de los pacientes con distonía neurovegetativa es muy frecuente encontrar problemas desde la más temprana infancia como traumatismos, infecciones, enfermedades mal curadas, dentadura defectuosa, etc. que el sistema nervioso vegetativo registra con una memoria infalible. Estos factores constituyen para el sistema una sobrecarga que le impiden manejar adecuadamente nuevas agresiones.
Síntomas y enfermedades persistentes Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo. La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes. Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Puede originarse en: El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen. Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo. Tratamiento Para resolver la distonía neurovegetativa es necesario actuar sobre sus causas; el tratamiento de los síntomas por separado conduce al fracaso y a la aparición de nuevos síntomas. El tratamiento basado en medicamentos para controlar cada síntoma que va apareciendo conduce a un estado de intoxicación farmacológica crónica y lamentablemente al agravamiento del cuadro clínico. La cuestión se complica con los estudios invasivos y cirugías destinados a resolver problemas que en el fondo son meramente funcionales. La medicina para la autoorganización mediante terapia neural y modulación neuromuscular, al actuar sobre las causas conduce finalmente a la resolución de este problema que dificulta tanto el vivir. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico. Lectura complementaria: Medicina para la autoorganización Capítulo destinado a los profesionales de la salud Indice general Buscador por palabras Consulta
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Pablo R. Koval].
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