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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
EPILEPSIAS AUSENCIAS
Dr.
Pablo Rubén Koval
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Que la reacción sea cerebral no significa necesariamente que el problema causal se encuentre allí. Como el sistema nervioso es una red sin principio ni fin totalmente interrelacionada, un problema en un sitio puede manifestarse en otro más débil, en este caso en ciertas estructuras nerviosas centrales. La epilepsia expresa un desequilibrio en el organismo, una disarmonía, una pérdida del orden vital. El orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido. La diferentes tipos de epilepsia son resultado de procesos. Habitualmente la causa es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado. Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando hasta que en un momento dado, temprano o tarde, una nueva irritación grande o pequeña produce el desequilibrio provocando los síntomas. Para que una estructura o función se mantenga sana, el organismo debe estar sano. Todos los sistemas deben funcionar armoniosamente en un equilibrio que le permita adaptarse a los cambios y agresiones internos y externos. Ese equilibrio saludable es mantenido principalmente mediante información transportada por el sistema nervioso. Los problemas del sistema nervioso, como de cualquier otra estructura del organismo, no pueden ser analizados como trastornos mecánicos que funcionan independientemente del resto de la persona. Está constituido por elementos vivos sometidos a todos los estímulos positivos y negativos, internos y externos, que sufre la persona; a su vez el compromiso de cualquier porción del organismo afecta a la totalidad del ser. El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; los medicamentos anticonvulsivos evitan que el sistema nervioso reaccione con violencia, pero sólo tapan el problema, no lo resuelven. La medicina para la autoorganización mediante terapia neural ofrece la posibilidad de resolver el problema desde su causa. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.
Síntomas y enfermedades persistentes Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo. La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes. Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Puede originarse en: El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen. Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo. Lectura complementaria
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Caso clínico (única medicación lidocaína muy diluida) Caso 1: Mujer de 49 años que consulta por crisis de ausencias reiteradas pese al uso de medicación anticonvulsiva (carbamacepina) en dosis crecientes. Las crisis comienzan 3 años antes sin causa aparente. En los exámenes aparece una malformación vascular cerebral congénita. Le indican tratamiento con radioterapia local sin mejoría de los síntomas. Como antecedentes importantes desde el punto de vista irritativo del sistema nervioso en el transcurso de su vida pueden señalarse: operación de amígdalas de niña, procedimientos ginecológicos, herida cortante en el cráneo, cirugía plástica en ambas ingles, presencia de una muela de juicio, presencia de dos raíces dentarias, sinusitis persistente.
Se inicio tratamiento de los
citados campos irritativos, se indicó la extracción de las raíces. Los espacios entre
los episodios de ausencias fueron extendiéndose hasta hacerse muy
distantes. Se
inició la supresión gradual de la carbamacepina hasta eliminarla.
Actualmente se encuentra sin medicación anticonvulsiva. Ha recuperado su
vitalidad y energía y ha podido emprender actividades sin
el temor de la aparición de un episodio de ausencia. Indice General Buscador por palabras Consulta Copyright ©
2008 [Dr. Pablo R. Koval]
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