INYECCION en

AMIGDALAS vs. FARINGE

 

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Otras técnicas de TN

 

 

Es sabido que los polos amigdalinos NO son sus polos geométricos, entonces...
¿la inyección se hace realmente en los polos o en la farínge periamigdalina?

 

 

Dr. Pablo R. Koval, 
Argentina, 19/11/03

Introducción: La fosa amigdalina, el espacio donde se aloja la amígdala correspondiente, está limitada por los pilares o arcadas del velo del paladar, anterior y posterior, y por la lengua por debajo. La prominencia de la superficie amigdalina libre no sirve como orientación para conocer el volumen real de la amígdala pues ésta puede introducirse en tejidos vecinos, hacia arriba (paladar), abajo (lengua) o adelante (pilar anterior). La cara libre (interna) está cubierta por epitelio escamoso, la cara externa (profunda) está cubierta por una cápsula fibrosa adherida a la pared faríngea. Los ángulos superior e inferior que forma la cápsula con la pared faríngea constituyen los polos amigdalinos respectivos. A nivel del polo inferior la cápsula se adhiere a la lengua y a las fibras de los músculos gloso-estafilino y faringo-estafilino. En este sitio la arteria tonsilar, rama de la a. facial y principal arteria amigdalina junto con sus dos venas acompañantes entran en el polo inferior y constituyen un hilio que sangra profusamente al extirpar la amígdala.

Para una buena visualización de los polos es necesario el uso de una pinza para luxar la amígdala hacia la línea media. Cuando las amígdalas están atrofiadas la visualización de los polos es aún más dificultosa. 

Los diferentes autores difieren en cuanto al sitio de inyección:

1) Inyección en las tonsilas en La terapia neural según Huneke. Peter Dosch.1996. Por cada polo amigdalar 0.5 cc. Técnica: Prótesis dentales flojas es mejor sacarlas antes de la inyección. Cabeza bien fija. Sin sacar la lengua. Buena luz. En la primera sesión inyectamos los polos superiores e inferiores de las amígdalas de tal modo de abarcar bien los centros de reorientación linfática reduciendo asi los fracasos a su mínima expresión. La procaína la ponemos submucosa por debajo y por encima (sic) de los polos amigdalares. Para inyección en los polos inferiores presionamos la base de la lengua al final de la corredera dentaria hacia medial y ponemos nuestro repolarizador submucoso entre cordal e inserción lingual. Si el paciente ha sido amigdalectomizado no se inyecta en los polos sino en el centro mismo del tejido cicatrizal inmediatamente por debajo de la superficie de la cicatriz. En los casos de sintomatología predominantemente unilateral primero recomiendo aplicar el impulso en los cuatro polos amigdalares. Si la reacción es buena y es positiva a la repetición se puede intentar sólo con la inyección del lado de la sintomatología y únicamente en el polo superior.

2) Inyección de la amígdala en Illustrated atlas of the techniques of neural therapy with local anesthetics. Matias Dosch, MD., 1996. Cabeza bien fija y buena iluminación intrabucal. Punto de inserción: por arriba de los polos amigdalinos superiores. Para la inyección de los polos inferiores, empujar la lengua ligeramente hacia la línea media e insertar la aguja entre el último molar inferior (muela de juicio) y la raíz de la lengua.  Inyección submucosa: 0.5 cc. En caso de cicatriz insertar la aguja en el centro de la cicatriz e inyectar directamente debajo del tejido cicatrizal.

3) Inyección junto a las amígdalas en Terapia neural según Huneke. Figura 42. Lorenz Fischer, México, 2000.

 

 

El epígrafe dice inyección al polo superior e inferior pero muestra como sitios de punción el pilar anterior y no los polos.

 

4) Prueba de las amígdalas en Infiltraciones terapéuticas. Hans Tilcher (Viena) y Manfred Eder (Graz), 1994 Hippokrates Verlag – Stuttgart. Con la boca abierta al máximo se sujeta con una espátula la lengua sin extenderla hacia fuera de la boca. Se punciona desde el ángulo bucal contralateralmente en la zona del pilar inferior de las amígdalas, paratonsilar, aproximadamente 0.5 cm de profundidad y tras una aspiración negativa, se inyecta 5 cc (sic) de anestesia local. La infiltración recomendada para los pilares superiores de las amígdalas no aporta mejores resultados.

5) Anestesia para tonsilectomía en Anestesia local de Hans Killian, Salvat, 1979.

A modo ilustrativo -sabiendo fehacientemente que TN no es anestesia- es interesante leer la técnica de  anestesia para tonsilectomía. Primero se inyectan 2-3 ml bajo la mucosa del arco palatino anterior y (si es posible) también del posterior a partir de varios sitios. Para ello empleamos la jeringuilla de cono doblado (30º) que permite buena visibilidad durante la inyección. Esto mismo puede lograrse doblando la aguja (nota del Dr Koval). Luego se realiza la infiltración peritonsilar propiamente dicha la cual puede facilitarse luxando la amígdala hacia la línea media. De esta forma se destaca claramente el límite lateral de la amígdala y se evita la inyección en el parénquima amigdalino. También debe evitarse una dirección excesivamente lateral  de la inyección pory la presencia de los vasos y nervios que discurren por el espacio parafaríngeo limítrofe. A partir de 3-4 puntos de punción se infiltra la tonsila con un total de 5-8 ml de anestésico y ha de intentar darse una dosis suficiente en el polo inferior y en el tejido limítrofe de la base de la lengua.

 

 

Conclusión: De acuerdo a mi experiencia personal los polos son la mayoría de las veces invisibles e  inaccesibles sin ayuda de instrumental especial. Siguiendo a Fischer la inyección “junto” a las amígdalas, en los pilares o arcos del velo palatino –no en los polos propiamente dichos- es mucho más factible. Mediante el empleo de un espejito odontológico puede empujarse medialmente la lengua, iluminando aún más el área de inyección y acceder al tejido periamigdalino del polo inferior, -no al polo propiamente dicho. 

 

 

Comentario 1


Dr. Alfonso C. García, México, 22/11/03

 

 

La mayoría de las aplicaciones que aplico desde 1988, es como lo indica Lorenz Fischer en su libro. Y cuando es en la cicatriz de las amigdalectomías y llega hasta faringe, allí infiltro.

Comentario: para médicos que empiezan con esta aplicación tan útil en el tratamiento y diagnóstico, asegúrense de enroscar ajustando hasta el tope la aguja en la jeringa, evitando así, por la presión que se ejerce, que se botara la aguja en la orofaringe, y ni pensar en sus consecuencias. Tener una buena fuente de luz orientada al sitio de inyección. Las agujas de insulina o tuberculina cortas del #25 o 27 son excelentes. Saludos a todos.

Otras sugerencias: en pacientes corpulentos u obesos, sobre todo para la cicatriz de la amigdalectomía, para compensar la escasa longitud de la aguja empleo una jeringa de 5 cc totalmente cargada, aunque no utilice la totalidad del contenido.  Además en la posición en decúbito dorsal, que aprendí hace tiempo y que a mí me aplicó Armin Reimers, el paciente está la mayoría de las veces más relajado. Estando el operador atrás de el. Como anotaba teniendo de preferencia una buena fuente de luz ya sea desde el techo o lámpara frontal como las que usan los ORL. Como sabemos hay que tener listo un recipiente o "riñón" a la mano por aquellos consultantes que llegan a tener reflejo nauseoso. Raras veces vomitan. Bueno, ya me pasé de lanza...Hasta la vista. Dr. Alfonso C. García

 

 

Comentario 2

Dr. 
Heberth 
García Rincón, 
25/11/03

 

Respecto a la aplicación en los polos amigdalares, la verdad es que autores como Barop, Richard y otros hablan de aplicación en las cercanías de los  polos. En verdad la aplicación se ha hecho en el pilar anterior y esto ha  sido suficiente para dar el impulso neuralterapéutico en caso que la irritación se encuentre en la zona amigdalar (palatina), ya sea con  manifestaciones segmentarias o como CI.  Es más, Huneke describió la misma técnica y la utilizó hasta sus últimos  días, siempre con éxito, por tanto no me parece relevante la discusión;  vuelvo y repito, sin desechar la importancia de la técnica, es mucho más  importante saber cuando está indicada esta aplicación, que no es  necesariamente cuando haya una amigdalitis sino cuando la historia o el  interactuar con el paciente durante el tratamiento así lo requiera.  Un abrazo,  Heberth García.  

 

 

Aporte
Dr Chavez Licona, 
México, 12/03

 

 

El Dr Peter Dosch recomienda los polos amigdalares (uno superior y otro inferior). Sin embargo recordar que la amígdala es  críptica y donde la inyecten ustedes van a notar que lo inyectado sale por alguna otra cripta. Yo en lo personal me acerco a la orilla del arco palatino donde se inserta la amígdala con una aguja calibre 27 y entro un milímetro y ahí coloco la procaína o xilocaína al 1 %  (inyecto no más de un cm, con esto es  suficiente); no es nada doloroso. Decirle  al paciente que respire por su garganta. Existen algunos pacientes que tan irritada está la faringe que el reflejo nauseoso es muy sensible pero hay que hacerlo de todos modos. 

 

 

Respuesta
Dr Pablo Koval, 12/03

 

Estimado colega:  Justamente en el artículo publicado se hace hincapié en el hecho de que los polos amigdalares NO son como los polos del globo terráqueo sino que son el ángulo de unión de la cápsula amigdalar con la pared de la faringe. De ningún  modo hay que inyectar en la amígdala propiamente dicha, no lo recomendamos.  Saludos.