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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos

 

 

PROBLEMAS URINARIOS

 Incontinencia

Hipertrofia de Próstata

Infecciones a Repetición

Micción Urgente

Micción Frecuente

Micción Nocturna

Micción Dolorosa - Pujos y Tenesmo 

Micción Dificultosa

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

 

 

Problemas urinarios

El mecanismo normal de micción (orinar) es sumamente complejo. Interviene el sistema nervioso vegetativo, simpático y parasimpático, asi como el sistema nervioso motor a través de los músculos abdominales. Siendo la micción una necesidad fisiológica pero a su vez un hecho social que debe efectuarse en el momento y lugar apropiados, la corteza cerebral ejerce un riguroso control. A su vez cada uno de los sistemas funciona en base a mecanismos de información y respuesta que permiten un accionar coordinado y efectivo. La información puede sufrir interferencias y llegar en forma anormal o no llegar a los centros cerebrales y medulares. 

Cuando algunos de los sistemas involucrados en el acto de orinar falla, aparecen diversos síntomas, como micción urgente, micciones frecuentes de escaso volumen, micción nocturna que interrumpe el sueño, incontinencia, micción dolorosa (pujos y tenesmo vesicales).

Los trastornos urinarios son una de las formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital. Ese orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido.

Para que la función de orinar se mantenga sana, el organismo debe estar saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso vital. Todos los sistemas deben funcionar en forma armoniosa. Ese equilibrio saludable es mantenido mediante información transportada por el sistema nervioso vegetativo hacia el cerebro y éste en base a los datos acumulados y procesados envía inmediatamente sus respuestas al resto del organismo. Factores irritativos persistentes pueden alterar la función normal del sistema nervioso y causar enfermedades.

La causa de estos trastornos funcionales habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando. Una gripe, una cirugía, una caída, un problema emocional o el estrés pueden representar el desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.

La incontinencia y demás trastornos urinarios, en general, representan el resultado de un proceso.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Tratamiento

Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

La forma de resolver un problema tan complejo no puede basarse en fármacos inhibidores de la micción o desinflamantes de la próstata.

La corrección de los problemas locales y distantes, nuevos y viejos, propios de cada persona, sólo puede lograrse con un tratamiento que abarque la problemática en su totalidad.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple este objetivo. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.

Lectura Complementaria

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Odontología neurofocal

Pérdida de vitalidad

Incontinencia fecal

Dolor y otros síntomas urinarios

 

 

Caso clínico
(única medicación lidocaína muy diluida)

Caso 1: Retención urinaria post-cirugía de hernia inguinal.

Hombre de 77 años, activo, aún trabaja. Intervenido de urgencia por hernia inguinal atascada. En buen estado general previo, salvo antecedente de un ACV  7 años atrás con escasas secuelas. Tiene la boca en mal estado y no acepta consultar al odontólogo.

El paciente supera muy bien la intervención de urgencia. Por alguna razón que desconozco sale del quirófano con sonda vesical (próstata de tamaño normal, sin síntomas urinarios previos). Una vez en su casa al 5º día de la intervención se intenta retirar la sonda que lo tenía muy abatido. Durante 2 días fue imposible que recuperara su capacidad urinaria, fue necesario recurrir al sondaje intermitente. Recurre al centro médico donde lo operaron y vuelven a colocarle la sonda; luego el urólogo consultado pronostica necesidad de sonda permanente.

Día 15 de la intervención. El paciente comienza a deprimirse por la permanencia de la sonda y su futuro incierto.

La razón por la cual no puede recuperar su función urinaria normal, teniendo en cuenta que antes de la cirugía no tenía problema alguno, fue la sumatoria de la inyección peridural, la cirugía y el sondaje vesical.

Tratamiento

Día 1: Sin retirar la sonda Foley, se hace una aplicación en el área de la inyección peridural, en la cicatriz de la cirugía y por vía suprapúbica en la región del plexo vesical y prostático. Se indica el clampeo de la sonda cada 3 horas.

Día 2: Se retira la sonda Foley. A las 6 horas es necesario un sondaje con sonda Nelaton. Luego empieza a orinar espontáneamente.

Día 3: Orina espontáneamente con ardor-dolor. Se repite la aplicación por vía suprapúbica.

Día 4: Persiste ardor-dolor intenso. La orina es turbia. Se indico ciprofloxacina 1 g x día x 5 días.

Día 9: Sín síntomas urinarios. Alta.

Discusión

En este paciente puede demostrarse cómo un trastorno funcional de la vejiga es el resultado final de un proceso que se inicia con la inyección peridural y sigue con la cirugía más el sondaje. La aplicación de lidocaína muy diluida en los sitios mencionados facilitó la autoorganización del sistema y la recuperación de la función.


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