Indice general

Buscador por palabras

Consulta

 

MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

SINDROME de MENIERE

LABERINTITIS

MAREO - VERTIGO

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

Escuela de
Medicina para la Autoorganización:

cursos de terapia neural,
odontología neurofocal y
modulación neuromuscular



Síndrome de Menière.
Laberintitis

Tanto el síndrome de Menière como la laberintitis, a veces atribuida a un virus (?),  ponen en evidencia una disfunción o pérdida de capacidad reguladora del sistema nervioso vegetativo respecto de los mecanismos que mantienen el equilibrio; su causa debe buscarse en cada persona individualmente. Este problema por lo general representa el resultado de un proceso.

La causa habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Cuerpo escindido
Óleo de Marta Virginia Cella

Artista plástica

Factores irritativos persistentes pueden alterar la función normal del sistema nervioso y causar enfermedades.

Por lo dicho, este problema funcional, como cualquier otro, no puede ser analizado aisladamente de lo que ocurre en el resto del organismo. Forma parte de las funciones del ser vivo y está sometido a todos los estímulos positivos y negativos, internos y externos, que sufre esa persona. 

De acuerdo a nuestra forma de entender el problema, el mareo, el vértigo, el dolor de cabeza, representan el último eslabón de una cadena de al menos tres eslabones. Tratar el último eslabón de una cadena significa tratamiento sintomático, es decir solución temporaria sin resolución de la causa.

El segundo eslabón en esta cadena está representado por contractura muscular disfuncional, con la consiguiente rectificación cervical; artrosis, hernia discal. Tratar este segundo eslabón con anti-artrósicos, corticoides (cortisona) o relajantes musculares también es ofrecer un tratamiento que no va dirigido a la causa, es paliativo y no resuelve el problema.

El primer eslabón de la cadena suele ser un campo interferente en cualquier sitio del cuerpo que con el tiempo provoca contractura muscular, y con el tiempo cambios morfológicos en el hueso, disco o cartílago vertebral. Un campo interferente puede causar síntomas directamente sin provocar los cambios en el segundo eslabón (ver caso clínico 2, más abajo).

El tratamiento de elección y generalmente curativo es el del campo interferente causal.

Campos interferentes

Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente y resolverlo.

Tratamiento

Ocuparse sólo de una estructura o de una función sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

La forma de resolver un problema tan complejo debe basarse en la corrección de los problemas locales y distantes, nuevos y viejos, propios de cada persona y esto sólo puede lograrse con un método diagnóstico y terapéutico que abarque la problemática en su totalidad.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple este objetivo. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.

Video: “Dolor de cabeza, cervicales, hombros. Vértigo, mareo, zumbidos”

Video: “Causas del dolor crónico, persistente o recurrente”

Video: “Tratamiento del paciente con dolor crónico, persistente o recurrente”

Lectura Complementaria

Medicina para la autoorganización

Pérdida del equilibrio

Bioicibernética y equilibrio

Pérdida de vitalidad

Dolor y mareo cervical

Capítulo destinado a los profesionales de la salud



Casos clínicos

(única medicación lidocaína muy diluida)

Caso 1: Hombre de 54 años, JB, que sufre desde hace 10 años síndrome vertiginoso, pérdida de audición izquierda tras infecciones repetidas, sensación de embotamiento, mareos, pérdida de concentración y de memoria. Como antecedentes puede señalarse otitis a repetición, amigdalectomía + adenoides, episodios febriles en la infancia, alergias, traumatismo en mandíbula derecha, blenorragia en la juventud, intolerancia alimenticia y al alcohol.

El abordaje terapéutico se concentró en la desinterferencia del los oídos y de las operaciones de amígdalas y adenoides. Ya tras la primera sesión se obtuvo alivio notable de la sintomatología que fue desapareciendo casi en su totalidad en el curso de los meses tras 4 aplicaciones. La persistencia leve de mareos y sensación de vacío en la cabeza se corrigió con el tratamiento del área genital.

Comentario: las otitis y las intervenciones quirúrgicas en garganta y nariz crearon en esta persona un cuadro de interferencia del equilibrio. La aplicación genital eliminó una interferencia adicional ocasionada por la blenorragia. Actualmente el enfermo goza de buena salud.


Caso 2: Hombre de 40 años conductor de taxi que comienza con vértigo (episodios diarios) que le impiden trabajar durante varios meses. Los tratamientos con tranquilizantes, antihistamínicos (Dramamine, NR), kinesiología, etc. no le ofrecen resultados. Tras un examen minucioso después de probar con diferentes posibles campos interferentes, descubrimos una pequeña cicatriz en el cuello producto de la extirpación de un quiste sebáceo unos años antes. El paciente no se acordaba de esa cirugía. El tratamiento de esa cicatriz con lidocaína 0.375% permitió eliminar el vértigo y el hombre pudo reanudar su trabajo.


Indice general    Buscador por palabras    Consulta

Copyright © 2010 [Dr. Pablo R. Koval]. 
Reservados todos los derechos.