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Cuerpo
escindido
Óleo de Marta Virginia Cella
Artista plástica |
Síndrome de Menière.
Laberintitis
Tanto
el síndrome de Menière como la laberintitis, a veces atribuida a un virus
(?), ponen en evidencia una disfunción o pérdida de capacidad reguladora
del sistema nervioso vegetativo respecto de
los mecanismos que mantienen el equilibrio; su causa debe buscarse en
cada persona individualmente. Este problema
por lo general representa
el resultado de un proceso.
La causa habitualmente es una
irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años),
en cualquier lugar del organismo,
que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural.
Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea
corregida mediante tratamiento adecuado.
Una cirugía, un traumatismo,
emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden
constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual.
Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va
compensando. |
Una gripe, un problema emocional o el estrés
pueden representar el desencadenante en un sistema
sobrecargado por otras irritaciones.
Para
que el sistema de equilibrio se mantenga sano, el organismo debe estar
saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno
y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un
sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso
vital. Todos los sistemas deben funcionar en forma armónica. Factores irritativos persistentes pueden alterar la
función normal del sistema nervioso y causar enfermedades.
Por
lo dicho, este problema funcional, como cualquier otro, no puede ser
analizado aisladamente de lo que ocurre en el resto del organismo. Forma
parte de las funciones del ser vivo y está sometido a todos los
estímulos positivos y negativos,
internos y externos, que sufre esa persona.
Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes
Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente.
Un campo interferente
puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades
persistentes en cualquier parte del organismo.
La medicina clásica no reconoce la
existencia de campos interferentes.
Para la medicina para la
autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo
que produce una irritación persistente en
el sistema nervioso y que con el tiempo
-meses, años- da síntomas
patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Puede originarse en:
>
un proceso inflamatorio antiguo:
amígdalas; adenoides;
senos de la cara (sinusitis);
oídos (otitis);
sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado
(hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga
(cistitis); próstata;
pene (venéreas); ovarios; útero;
vagina (infecciones); abscesos;
etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa,
músculo, tendón o hueso
(fractura).
> un traumatismo
(golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones
neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo,
cirugía o secundariamente a otro campo interferente.
> problemas odontológicos:
una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o
en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis;
una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño
(metal, vidrio, hilo de
sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño
psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).
El campo interferente
produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a
los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada
persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las
condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y
enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos
interferentes.
El campo interferente es
un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es
distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las
membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de
dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una
vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente,
las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas
desaparecen.
Nuestra tarea es
encontrar el campo interferente patogénico y
resolverlo.
Tratamiento
Ocuparse
sólo de una estructura o de una función sin prestar atención a los elementos que la
rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de
esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.
La forma de resolver un problema tan complejo debe basarse en la
corrección de los problemas locales y distantes, nuevos y viejos,
propios de cada persona y esto sólo puede lograrse con un método
diagnóstico y terapéutico que abarque la problemática en su totalidad.
La medicina para la autoorganización
mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple este objetivo. La
odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo
concepto médico.
Lectura
Complementaria
Terapia neural
Odontología neurofocal
Modulación
neuromuscular
Bioicibernética y
equilibrio
Pérdida
de vitalidad
Dolor
y mareo cervical
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