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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos

 

 

OÍDO  NARIZ

GARGANTA  LENGUA

Dolor y Otros Síntomas

 

Dolor de Garganta - Faringitis Persistente

Laringitis Persistente

Sinusitis  Ocena

Dolor de Lengua

Dolor de Oídos

Zumbidos (Acúfenos, Tinnitus)

Dificultad para Abrir la Boca (Trismus)

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

 

 

Cuerpo escindido
Óleo de Marta Virginia Cella *

Artista plástica

Oído. Nariz. Garganta. Lengua.

El dolor, la inflamación o la infección recurrentes, las contracturas musculares son formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital.  El orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido. Esas manifestaciones son el resultado de un proceso.

Para que la nariz, el oído y la garganta se mantengan sanos, el organismo debe estar saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso activo. Todos los sistemas deben funcionar en forma armoniosa. Factores irritativos persistentes pueden alterar la función normal del sistema nervioso y causar enfermedades.

Cuando el problema persiste en el tiempo y no responde a los tratamientos comunes, la causa habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando. Un cambio climático, la postura, un esfuerzo, una gripe, un problema emocional o el estrés pueden representar el desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.

El área de la boca y la nariz, y su comunicación con los senos de la cara y los oídos representa una puerta de contacto de la persona con el mundo exterior. Por esta razón, cuando el organismo pierde su capacidad defensiva es un área que fácilmente se inflama e infecta. Los procesos inflamatorios crónicos, además de causar síntomas locales pueden generar problemas a distancia, en otros órganos o estructuras, porque alteran el flujo normal de información que el organismo necesita para mantenerse saludable.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Tratamiento

Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

La forma de resolver problemas complejos debe basarse en la corrección de los problemas locales y distantes, nuevos y viejos, propios de cada persona, que sólo puede lograrse con un tratamiento que abarque la problemática en su totalidad.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple este objetivo. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico. 

El uso prolongado de analgésicos-antiinflamatorios puede ser causa de importantes efectos tóxicos.

Lectura Complementaria

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Odontología neurofocal

Mareo, vértigo, Menière, laberintitis.

Bioicibernética y equilibrio

Pérdida de vitalidad

Dolor muscular

Trismus

Efectos tóxicos de los antiinflamatorios

 


Casos clínicos
(única medicación lidocaína muy diluida)

Caso 1: Hombre de 54 años, JB, que sufre desde hace 10 años síndrome vertiginoso, pérdida de audición izquierda tras infecciones repetidas, sensación de embotamiento, mareos, pérdida de concentración y de memoria. Como antecedentes puede señalarse otitis a repetición, amigdalectomía + adenoides, episodios febriles en la infancia, alergias, traumatismo en mandíbula derecha, blenorragia en la juventud, intolerancia alimenticia y al alcohol.

El abordaje terapéutico se concentró en la desinterferencia del los oídos y de las operaciones de amígdalas y adenoides. Ya tras la primera sesión se obtuvo alivio notable de la sintomatología que fue desapareciendo casi en su totalidad en el curso de los meses tras 4 aplicaciones. La persistencia leve de mareos y sensación de vacío en la cabeza se corrigió con el tratamiento del área genital.

Comentario: las otitis y las intervenciones quirúrgicas en garganta y nariz crearon en esta persona un cuadro de interferencia del equilibrio. La aplicación genital eliminó una interferencia adicional ocasionada por la blenorragia. Actualmente el enfermo goza de buena salud.


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