|
MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros
Problemas Complejos
POSIBILIDADES
para un
DIÁLOGO de
SABERES
Dr. Julio César
Payán
Colombia
Explicación
inicial
En la búsqueda de un
diálogo
entre la
medicina
ortodoxa y las
medicinas
alternativas (llamadas así
desde la Reunión de
Alma
Ata en 1978
por la Organización Mundial de la
Salud,
que denominó
como
alternativos
todos los
saberes, conocimientos y
técnicas médicas
que no fueran aceptados
oficialmente) pienso
que puede
ser saludable
plantear unas diferencias
claves
entre lo llamado
alternativo, y lo
que se ha denominado lo
ortodoxo,
para así posibilitar ese
diálogo de
saberes, no de
poderes,
que
tanta
falta
nos está haciendo. Hay
que tener en cuenta
que esos
saberes corresponden a racionalidades
que se deben respetar y
diferenciar.
Por ejemplo,
una es la racionalidad lineal
causa-efecto, bacteria-infección, virus-SIDA, etc.
que
sustenta la etiología de la
ortodoxia, y otra la racionalidad
frente a la enfermedad del indio, del
negro, del homeópata, del acupuntor o
del
que hace
Terapia
Neural.
El fin de
este trabajo es
abrir posibilidades, más
que de interacción, de entendimiento y
de relacionamiento
entre los
diferentes puntos de
vista, recordando
que les es posible relacionarse, pero
no unificarse ya
que quiero
insistir mucho en sus
diferentes racionalidades.
Acerca de lo
alternativo
"Si
el cerebro
humano fuera tan sencillo
como
para
que lo pudiéramos
entender,
entonces seríamos tan
estúpidos
que no podríamos
entenderlo."
Jostein Gaarder. El
Mundo de Sofía
"No se puede
generalizar,
esto es,
desde la
parte
tomar el
todo..."
Perogrullo
Pero... ¿se puede el
todo
relacionar
consigo mismo?... ¿Y qué es el
todo...?
Como vemos, la incompletitud, el no
tener respuestas, o de
repente el hacer preguntas
"indignantes" es
una de las
características de
este ensayo. Es
que no se
trata de tener o
dar respuestas a
todo, aunque esta ha sido
una de las aspiraciones de muchos
pensadores y
estudiosos.
Pensemos un poco en la noción del
todo; un
médico puede decir
que ve el
todo de su
paciente
porque es
capaz de
relacionar sus órganos de
una manera mecánica.
Por ejemplo, hablar del encharcamiento
de los pulmones o el hígado
por la falla del corazón, pero no es
ésta
una visión correcta ya
que no se
trata de
una relación mecánica
tipo piezas-de-un-rompecabezas, o
bloques de ladrillos
como formando un
muro. Sabemos
que lo holístico-alternativo plantea
una teoría de
sistemas en donde la
parte sólo es
válida integrada al
todo, no se la puede
ver aislada de él, pues pierde su razón de
ser
si
esto ocurre, la
parte sin el
todo no puede
existir.
Pero supongamos
que otro docto sí ve al hombre
integrado
totalmente
desde un punto de
vista energético,
esto es, en el
sentido de
que
cada órgano tiene conciencia del
todo, no son
partes aisladas
sino integradoras
totales, dinámicas y dialécticas del
ser.
Pero
para hablar del
todo hay
que relacionarlo
social, cultural y
políticamente con su medio, reconocer
su relación con el
resto del
universo, ese desconocido
universo del
que no se sabe
si es
finito o
infinito. Al
todo, entonces, no es
fácil de llegar. Desconocemos muchas
cosas
por
una
parte, y
por otra el
todo es un
sistema tan complejo y
caótico
que se
escapa de nuestro cerebro,
que no es más
que
una
ínfima
parte de ese
todo.
Por eso al hablar del
todo debemos siempre
recordar
que
seguramente
cada
uno tiene un pensamiento muy
peculiar al respecto.
Se ha confundido lo
alternativo con
una
técnica, se pretende
ser
alternativo
porque se utiliza
una aguja, o
una hierba, o un rezo o un
glóbulo
homeopático o un
campo electromagnético;
esto es
confundir la herramienta con el operario, al azadón
con la
mano o al bisturí con el cirujano. Es
confundir "otra manera de hacer las cosas" con lo
que se ha llamado
alternativo, nombre
que, insisto, le fue colocado
arbitrariamente en
Alma
Ata a lo
que no fuera aceptado
oficialmente. Aquí,
como se ve, hay
una seria falla
que ha creado confusión, pues el
apelativo de
alternativo da
para muchas connotaciones.
Por eso creo
que no hay
medicina
sino
que debe de hablarse de
medicinas,
cada
una con su historia y principios
respetables. Pero
para
evitar más confusiones aquí utilizaremos el
nombre de
alternativas
para referirnos a posiciones no ortodoxas.
¿Qué es
lo
alternativo?
una
técnica
más?
una
concepción?
una
política?
una
salida alternativa?
una
justificación?
una
colcha
de retazos?
un costal
donde cabe
todo?
una
irresponsabilidad?
Cuando un
médico
con
una
técnica
alternativa
busca
que
el
organismo
de un
enfermo
se adapte a los parámetros de "salud" previamente establecidos y
codificados
por
los regidores de lo
que
es "ser
sano" (que
corresponde a un
modelo
estadístico preestablecido); cuando un
médico
por
tanto
quiere
unificar
y
uniformar
a ese
ser
humano
para
que
de la
etiqueta
de
enfermo
pase a la de sano,
para
que
su orina o su sangre sea
fácilmente
estandarizada o codificada
dentro
de los parámetros de lo llamado estadísticamente
normal,
sin tener en cuenta el
todo
del
enfermo
y su singularidad --como son sus niveles
mentales
(cuánticos),
químicos
(homotoxicología), relaciones con el
universo
etc.-- y sólo se reconocen sus manifestaciones
clínicas
y de laboratorio, ese medico, con
una
herramienta
diferente,
está perpetuando el concepto reduccionista y medicalizado de la
salud, estadístico y masificador. No es más
que
OTRA
forma
de
violentar
al
ser
humano
Por otra
parte, con qué facilidad se acepta que todo lo que la ortodoxia
rechaza, desecha o desconoce es, sin fórmula de juicio alternativo,
convirtiendo el término en un costal en donde se confunden
cuestiones de muy diferente esencia, es parte de la confusión a que
nos referíamos con anterioridad, que bastante desprestigio nos ha
causado.
En síntesis queremos dejar claro que lo alternativo no se puede
tomar como una simple técnica más, por eso hay que diferenciarlo de
la charlatanería y la irresponsabilidad. Alguna vez ARTURO GUERRERO
escribía que "el hecho de que aceptemos que los planetas tienen
alguna influencia en el devenir de la vida, no conlleva
automáticamente el aceptar las interpretaciones que se le den a los
lugares ocupados por ellos en la esfera celeste y la resolución de
nuestras vidas". Es que a veces a la sombra de lo alternativo se
amparan charlatanes e ingenuos que no tienen nada de alternativos.
Estas faltas en el análisis llevan al reduccionismo, a la ingenuidad
y a querer explicar las cosas siguiendo una linealidad mecanicista,
a olvidarnos de lo social, de lo político, en fin a olvidarnos de
ese todo que ya describimos.
Lo alternativo no puede desconocer la lucha, ni la contradicción, ni
el conflicto, ni el goce, ni la vida; no, por favor. Debe estimular
la creatividad, el pensamiento y la libre y responsable
autodeterminación. Pues si algo ha sido vapuleado por el
razonamiento lineal y reduccionista es la libertad del ser humano.
Cada vez se nos quiere encasillar, catalogar y uniformar más. Cada
vez se quiere desconocer más al diferente, a veces hasta se lo
desaparece.
En los hospitales psiquiátricos y en las clínicas hay muchas
personas que están recluidas por haberse salido de los parámetros
previamente establecidos, en la espera de un diagnóstico, con serio
peligro de yatrogenia, para ser reaconductados a lo que se
puede llamar normalidad estadística que en ningún momento es
sinónimo de salud.
Lo alternativo no puede aceptar la institucionalidad como una forma
de ponernos a caminar cojos a todos del mismo pie. EINSTEIN decía:
"desprecio al que me asegura que camina dentro de las filas y al
paso porque tal tipo de persona no tiene necesidad de cabeza. La
médula espinal le basta ampliamente".
Así que lo alternativo requiere profundizar en lo conceptual, en lo
filosófico, en el ser mismo, en el universo, en lo ecológicamente
universal. Podemos decir que debe de corresponder a una visión
cosmopolita y alegre de la vida.
La
manipulación nuestra de cada día
A lo
largo
de la historia, y tómese
esto
como
una
reflexión y no
como
una
pelea con la historia, el
ser
humano
en sus mitologías más conocidas ha concebido el juego de la creación
como
una
manipulación de titiriteros o
una
obra
artesanal.
Por
ejemplo: en la mitología cristiana Dios creó a Adán y a Eva, les
hizo un
paraíso,
lo ocuparon, luego fueron desterrados de él y su
destino
pasó a
ser
manejado
por
hilos invisibles manipulados
por
un dios
que
premia,
castiga
y culpabiliza;
esto
se repite en otras mitologías. Siempre aparecemos pasivos,
como
un rebaño de
pacientes
ante
fuerzas
que
nos
crearon y se fueron. Dioses
que
se pulieron haciendo el
universo
como
buenos artesanos y luego se fueron dejándonos unas leyes
que
muchas veces se han llamado
naturales,
aunque al
final
no todas lo son, y aún más,
hasta
cambian con el
transcurso
del tiempo.
Que
la tierra se moviera, y
que
fuera el
sol
el
que
permaneciera
quieto,
era
mirado
como
antinatural
hace
unos
siglos,
para
sólo nombrar un ejemplo.
El
panorama
puede
cambiar
si
en
vez
de vernos
como
simples
criaturas
productos de
barro,
soplos y costillas lanzados primero al
paraíso
y luego desterrado de él,
nos
vemos
como
partes
integrales
y no
como
entes
pasivos o bloques
inermes
de la creación. Pero tener
como
característica
la de creer y
querer
ser
creados mecánica y
artesanalmente
para
después ufanarnos de
ser
manipuladores de lo creado, poniendo la naturaleza a nuestro
servicio, es un
antropocentrismo
del
que
aún no hemos salido. Dios, el dios
que
creamos nosotros mismos, sólo puede preocuparse
por
nosotros, hacer lo
que
le pedimos y
conforme
se lo pedimos. A veces
nos
olvidamos
que
milagro no es
que
Dios haga lo
que
nosotros queremos,
sino
que
nosotros hagamos lo
que
Él quiere.
Creamos ideas, pensamientos, explicaciones y las volvemos
verdades
y
dogmas.
La ciencia hegemónica está llena de estos ejemplos. Creamos y
nos
crean dioses, gurús,
santos,
santones y
verdades
científicas. Terminamos creyendo en nuestros propios
fantasmas
y creencias, les entregamos nuestro
destino
y después les reclamamos
porque
se fueron o
porque
ya no tienen validez, pero no es
que
se hayan
ido
o perdido validez, lo
que
pasa es
que
nunca
existieron pues fueron
obras
míticas de nuestras necesidades de explicación de muchas cosas.
Pero es
que
dentro
de la civilización esquizofrénica del reduccionismo de las
especialidades,
todos
aspiramos o creemos tener acceso a pedacitos del conocimiento
que
confundimos con verdad. El
teólogo
nos
impone su dios y
nos
dice cómo hablar con él; el
maestro
nos
dice lo
que
debemos
saber
y lo
que
debemos
pensar,
nunca,
lógicamente,
se
nos
enseña el cómo
pensar,
eso casi nadie lo sabe, ni se
estila;
el
estado
nos
dice la
forma
correcta de vivir y los
valores
que
debemos tener y respetar; la
política
nos
muestra la
senda
resolutiva de
problemas
sociales
por
la
que
debemos
transitar;
la religión
nos
libera o
nos
llena de
culpas
y
nos
da el vademécum
para
alcanzar la
vida
eterna;
las leyes
sociales
juegan a las
modas
y a los criterios; la medicalización
nos
indica cómo es
que
debe de
funcionar
nuestro cuerpo
físico;
las comunicaciones
nos
explican la historia
que
estamos viviendo y
nos
la cuentan a su amaño, o al amaño del
amo
de
turno.
Pero
como
todo
es un
círculo
vicioso,
el
que
quiere
representar
a dios es manejado
por
el
que
le tasa sus
glóbulos
blancos, a su
vez
a estos dos el
político
les muestra el camino, al
final
el
maestro,
el
político,
el
religioso,
el gobernante, las comunicaciones y la
medicina
manipulan y son manipulados
por
ellos mismos... etc. Amén.
La desgraciada uniformidad de
ser
manipuladores-manipulados,
títeres
y titiriteros
nos
impide
ver
esa realidad. Es
como
un
país
imaginario en donde
como
todos
son ciegos no se dan cuenta de
que
lo son, el
raro
y "mal
visto"
será el
vidente,
así
como
raro
y
mal
visto
en el
mundo
manipulador es el
que
clama
por
la libertad. Al
país
de los manipuladores-manipulados es posible
que
llegue
una
fuerte corriente de pensamiento a
pedir
libertad, a
querer
terminar
el juego y a ejercer su derecho de librepensador, eso sería
una
posibilidad
alternativa
o revolucionaria.
Se buscaría
que
en el
país
de los ciegos se acepte algún
tipo
de tonalidad y los
videntes
también acepten
que
los ciegos pueden tener otra percepción del mismo
mundo,
sin
que
los ciegos tengan
que
volverse
videntes
o estos
enceguecer.
Es la propuesta de
diálogos
de
saberes
y de racionalidades. Sigamos avanzando
Acercándonos a la propuesta
En el siglo XVII RENE DESCARTES y A. COMTE
principalmente, colocaron las bases del pensamiento que nos ha
marcado desde esos tiempos. Dieron las pautas para nuestro
razonamiento positivista, lineal y mecanicista; la visión de
causa-efecto, en donde quitando la causa desaparece el efecto; y la
visión del todo desde las partes, como formando bloques separados
que al unirse configuran el todo, queriendo construir así un gran
rompecabezas. No es nuestro propósito hacer historia, así que por
este motivo no ahondamos en este tema. Desde el cartesianismo se ve
al ser humano como un perfecto mecanismo de relojería en el que si
se daña una de sus piezas ésta se puede retirar, arreglar, pulir,
limar y colocar nuevamente en su sitio y el sistema sigue
funcionando como una perfecta maquinita. No hay intercambio
con el medio, es un mecanismo cerrado, adiabático y no
termodinámicamente abierto (con intercambio constante de materia y
energía con el medio ambiente como lo acepta la misma ciencia
moderna).
La división entre mente y cuerpo; la especialización en diferentes
partes (lo cual se refleja no solamente en la medicina sino también
en lo social), con cada pieza metida en su cubículo mental y físico;
cada fenómeno etiquetado bajo un diagnóstico o sobrenombre; todo
funcionando según leyes predeterminadas; y la aceptación del
principio de que entre más información tengamos, más podremos
predecir el futuro, son características generales de los saberes
llamados ortodoxos.
El gran filósofo y físico ISAAC NEWTON con sus pensamientos y
descubrimientos en cuanto a las leyes físicas que rigen al universo
y a los planetas confirmó esos principios en gran parte. Pasteur en
lo biológico puso su sello con el descubrimiento de las bacterias.
Al ser humano se le vio entonces como un género paciente-mente
dirigido y manipulado por leyes ya descritas y conocidas casi en su
totalidad. Bastaría con conocer las leyes unificadoras y todo
nuestro destino sería fácilmente deducible, pondríamos la naturaleza
a nuestro servicio y así nos erigiríamos en reyezuelos de un
universo automatizado y predecible.
La ciencia con estos pensamientos se torna hegemónica y
religiosamente dogmática. Así se fijan las bases de la física
gravitacional, de la fisiología médica, de los diagnósticos
descriptivos y de los vademécum que rigen mecánicamente la
existencia de casi todos nosotros.
Porque el encasillamiento, la linealidad y el mecanicismo nos llevan
a la fácil producción de un vademécum (lista de problemas con lista
de soluciones, lista de preguntas con lista de respuestas, lista de
enfermedades con lista de tratamientos, técnicas y respuestas que
nos ahorran el "doloroso" ejercicio de pensar). Ya que si todo está
bien etiquetado y uniformado se darán soluciones generales y
estadísticas, V.gr., en medicina el manejo de enfermedades y no de
enfermos. Es más fácil tratar la hipertensión de 200
personas y no a 200 personajes hipertensos.
Al estar todos etiquetados, al ser todos comparados con un mecanismo
de relojería basta con ver qué parte se sale de la armonía impuesta
al conjunto para que llegue el técnico respectivo a reordenarla,
reconducirla y devolverla al todo. De allí a la deshumanización de
la medicina sólo hay un paso.
Es un pensamiento válido para el razonamiento cartesiano que ha dado
resultados positivos en muchas ocasiones. Eso no se puede negar. Lo
que no se acepta es que se considere como el único verdadero y
pretenda que sus saberes son los únicos que merecen ser reconocidos.
Fruto de toda esta concepción es el método científico utilizado para
validar sus conocimientos y en el que se compendian todas
las fallas, posibilidades, ventajas y desventajas del pensamiento
cartesiano.
A fines del siglo XIX y comienzos del XX se descubrió, gracias a la
física cuántica, a la termodinámica, y a la misma universalización
de la vida, que las leyes gravitacionales newtonianas y algunas de
las llamadas, hasta esa época, leyes naturales, no tenían mayor
validez en el mundo de las partículas atómicas: que el electrón y el
protón respondían a otras fuerzas. También se descubrieron los
sistemas biológicos de alta complejidad que hacían imposible la
linealidad y la predictibilidad. Se derrumbó esa frase lapidaria de
Laplace cuando le dijo a un futuro estudiante de física que para qué
iba a estudiar algo que ya tenía todas las respuestas para todas las
preguntas.
La física cuántica, los sistemas biológicos de
alta complejidad, la teoría del caos y la termodinámica
revolucionaron no sólo las teorías físicas, sino que pusieron sobre
la mesa la posibilidad de que otras racionalidades y saberes también
estuvieran en posesión de parte de la esquiva verdad. Así se
encontraron grandes coincidencias con saberes tan antiguos como los
principios de la acupuntura, la visión shamánica, la homeopatía, el
naturismo, la terapia neural y en general con esos conocimientos no
oficiales llamados alternativos.
A la par con este movimiento médico o de salud,
aparecieron y se reforzaron otros como los movimientos feministas,
de género, ecológicos, fenómenos culturales y políticos libertarios,
todos ellos incrustados en una cultura occidental que tiene su
propia racionalidad
Difícil situación para todos ellos pues,
teniendo otras racionalidades no mecanicistas ni positivistas,
tenían que convivir con el cartesianismo. Además esas
nuevas/antiguas miradas estaban sostenidas por hombres y mujeres que
nos hemos formado, vivimos y tenemos impregnados nuestros genes con
la cultura occidental. Vaya y analice Ud. el lío que se va formando.
Como los "alternativos" (recuérdese que ése es un mal nombre
impuesto por la ciencia oficial en Alma Ata) debemos o tenemos que
explicar su funcionamiento y el porqué de sus concepciones al
criterio occidental (a veces se trata de explicar lo inexplicable),
comenzamos a echar mano de lo cuántico, de la religión, de la
filosofía, de los cultos orientales, de la brujería, del esoterismo
y hasta de la inventiva de cada uno para hacernos entender y abrir
un lugar a otras racionalidades en la racionalidad hegemónica
occidental. Se da entonces una mezcla explosiva de ciencia, física,
filosofía, brujería, santería, mística, esoterismo, religión,
política, rabia por la marginalidad y deseos de demostrar que se
está en lo correcto. Teníamos tanto de tantas cosas que al final no
teníamos, ni tenemos, un pensamiento propio. La Torre de Babel siglo
XX, la confusión, la colcha de retazos, el desmadre mexicano o el
despelote colombiano.
Pero necesitamos interactuar con toda la sociedad que, al fin y al
cabo, se ha tornado más tolerante con nosotros aunque sigue sin
entender lo que pasa. Exige, por ejemplo comprobaciones con el
método científico de los saberes médicos alternativos, que ya
vimos no tienen esa racionalidad. Son contradicciones de la
ignorancia o ignorancia de los contradictores.
Pero se tiene que dar el diálogo, con más respeto y conocimiento de
lo que se ha dado hasta ahora. Por eso considero que una posibilidad
es tratar de crear un espacio de reflexión y de discusión. Para este
propósito nos puede servir el que reflexionemos un poco en la
posibilidad de nuevos paradigmas.
Paradig... ¿qué?
Hay más de 30 definiciones o acercamientos a lo
que puede significar el nombre de paradigma, así que si nos quedamos
en la definición avanzaremos poco.
Aquí nos referimos a paradigma en los siguientes términos
generales: como una posibilidad que enmarque un diálogo respetuoso,
aceptando puntos de vista diferentes, permitiendo el reconocimiento
de ellos sin negarlos entre sí y englobándolos. Y como una forma
posible o probable de ver el mundo que permita explicar fenómenos
que no lo pueden ser por el tipo de conocimientos oficialmente
aceptados. Esto es, que permita ampliar la capacidad de entender
y explicar algunos hechos bajo parámetros que no siguen la
racionalidad imperante. En ningún momento se trata de que una
concepción o creencia absorba a las otras, o que las reconozca,
como padre complaciente, pues cada saber tiene su propio
reconocimiento cultural, social y político. Se trata de intentar un
relacionamiento respetuoso de saberes que redunde en mayores
posibilidades para todos.
|
PARADIGMAS |
|
Cartesiano - Newtoniano
Racionalista |
Holístico - Ecológico
Sistémico |
|
Se entiende la dinámica del conjunto por las propiedades de
las partes (Mecanicismo) |
Las propiedades de las partes sólo se entienden en razón del
conjunto. No hay partes, hay un modelo en una red inseparable
de relaciones |
|
ESPECIALIDAD |
UNIVERSALIDAD |
|
Hay estructuras fundamentales y fuerzas y unos mevanismos a
través de los cuales interactúan y daban origen a procesos |
Cada estructura es la manifestación de un proceso subyacente
con una red dinámica Mente - Cuerpo ; Unus Mundus - Energía
Básica |
|
Resultados |
Proceso - Resultado |
|
Descripciones objetivas independientes del observador y del
proceso del conocimiento |
Hay que incluir la epistemiología en el entendimiento del
proceso del conocimiento - en la descripción de los fenómenos
naturales |
|
Objetividad Científica
Valor de exámenes |
Subjetividad
Senti-Pensar |
|
Estadísticas - Masificación
Bloques Básicos de construcción |
Realidad como una red de relaciones - individualidades
Termodinámica abierta |
|
Homogenización |
Otroridad - Singularidad |
|
Linealidad |
Probabilidad - Posibilidad |
|
El conocimiento científico es capaz de lograr una certeza
absoluta y final - completitud
Reduccionismo |
Los conceptos teorías, conocimientos y descubrimientos son
limitados y aproximados - Incompletitud |
|
Hegemónica
Impositiva
Vademecum |
Libertaria
Estimulativa
Solidaridad |
|
Uniracionalidad |
Otras Racionalidades |
|
Método Científico |
Búsqueda |
En la columna de la izquierda tenemos a grandes
rasgos el paradigma occidental. En la de la derecha una propuesta.
Mientras el paradigma actual es cartesiano,
racionalista, mecanicista y defensor de la objetividad. La propuesta
se refiere a una visión holística, total (con los ítem que tiene lo
total), ecológica, en el sentido de tratar de ser universal.
El mecanicismo tiende a entender la dinámica de un conjunto por las
propiedades de las partes, con la creencia que entre más se conozca
de las partes más se conoce del todo, pues éste no es más que la
suma de las partes.
En esta concepción, y tratando de ser más claro, va un ejemplo que
permite entender un poco más la cuestión: el ser humano consta, dice
el cartesianismo, de cuerpo y alma, el cuerpo además se divide en
cabeza, tronco y extremidades que a su vez están formados por
órganos que son estudiados por diferentes especialistas. Por
ejemplo, el nacimiento y la preñez pertenecen al obstetra, el niño
es del pediatra, el cerebro es del neurólogo, las vísceras de los
cirujanos, los ojos de los oftalmólogos, los sentimientos se los
reparten entre los psiquiatras, el estado y las religiones, el útero
y los ovarios del ginecólogo, la próstata del urólogo y así
sucesivamente. Cuando se llega a viejo se es poseído por la
gerontología, y al final, cuando se muere, lo ve el patólogo que en
el último instante trata de sacarle al cadáver los secretos
de la vida. En general, especialistas en diferentes
vísceras suelen reunirse en una charla amena a intercambiar sus
conocimientos y armar así el rompecabezas del todo.
Como se puede ver, no suena lógico que las partes sean tratadas como
bloques aislados para que unidos conformen el todo, que es más que
la suma de las partes como afirman otros. Mecánicamente puede tener
asidero, pero se ha perdido todo ese YO integral que es el dueño y
que maneja sus vísceras. No es para caer en el animismo, pero
pensemos que hay algo más que une a mis rodillas con mi
próstata, con mi cerebro, y en fin con mi todo
para no volverme cansón y que el simple mecanicismo médico olvida,
sin darse cuenta, que muchas veces no es más que un
manipulado-manipulador. Cuántos intereses se mueven por ejemplo
alrededor del virus del SIDA, de las bacterias, del cáncer, del
dolor, del suicidio, de las infecciones, etc.
En la propuesta las propiedades de las partes sólo se entienden en
razón del conjunto, no hay pues la parte aislada, este concepto deja
de existir para tornarse en dialéctico y totalmente dinámico e
integrador. En el paradigma oficial hay especialidades, en la
propuesta hay universalidad. Y no es que una tenga que desconocer a
la otra, es importante que existan las dos, simplemente depende
desde dónde nos interese verlas en un momento dado. Algo así como lo
que pasa con el electrón que puede comportarse como onda (energía),
o partícula (materia), al mismo tiempo.
La complementariedad de los fenómenos es una característica de esta
propuesta. No es que a veces se sea blanco y otras negro, no, en lo
vital se es blanco y negro al mismo tiempo, masculino y femenino
simultáneamente, cuántico y gravitacional, onda y partícula, como el
electrón.
En el paradigma cartesiano la división entre mente y cuerpo, energía
y materia, nos lleva a entender las cosas como estructuras
fundamentales (materia), con unas fuerzas (energía), y unos
mecanismos de interacción (métodos), que al unirse dan origen a
procesos, todo siempre objetivable y encasillable, todo siempre
dentro de esa eterna parodia de nuestra racionalidad.
Para la propuesta cada estructura es la manifestación de un proceso
subyacente en donde energía y materia, mente y cuerpo, no son más
que manifestaciones del mismo ser, no existen como entes aislados
sino que son caras de una misma moneda que como en el principio
místico puede que solamente tenga una cara (es como aplaudir con una
sola mano en la teoría ZEN). Es la energía, o el principio universal
somatizándose pero a su vez reconvirtiéndose en ese principio. Es el
Unus Mundusde Jung, o la energía básica de Bohm.
No es el dios que hizo la pelota de barro, la sopló y la puso a
vivir en el paraíso, dejándole una lista de leyes y principios para
cumplir, desapareciendo después y regresando una que otra vez para
darle azotes o premiarlo. No, se hicieron juntos, se formaron juntos
y así tienen que seguir, construyéndose e intercambiándose,
aprendiendo, viendo las estrellas que a su vez son ellos mismos. Los
matemáticos, los físicos y los poetas, paradójicamente, describen
muy bien estas situaciones, por eso en este caso el lector puede
extenderse a lo largo y ancho de su propio universo.
Al paradigma mecanicista le interesan los resultados, ahora está en
boga el ser pragmático. Se ve mucho en la política que el fin
justifique los medios, cuando en realidad debería ser lo contrario.
Se propone recuperar la validez del proceso. Va un
ejemplo de tipo médico, pero que se puede replicar en otras áreas: A
un paciente con asma se le puede quitar el jadeo con una
inyección de cortisona, o de adrenalina, o de cualquier cosa de
ésas, es decir, se le quita mediante un proceso químico,
antiasmático, de bloqueo. Pero también se le puede curar con terapia
neural, homeopatía o cualquier otro método alternativo bien empleado
que con una concepción correcta concibe a ese organismo como
singular, termodinámicamente abierto, de alta complejidad, al que le
proporciona estímulos para que mediante su propia experiencia
(biocibernética) y aprendizaje normalice su respiración,
dentro de las necesidades de su todo.
En el primer caso tratamos al asma como diagnóstico, como un apodo
que tiene su vademécum. En el segundo, el tratado fue el asmático,
ser humano que no cabe en ningún vademécum por su singularidad, pero
que es capaz de mover todas sus capacidades de autorregulación. En
ambos casos se quitó el asma, pero el procedimiento y la concepción
fueron diferentes, el proceso de curación fue diferente.
Con el ortodoxo se bloqueó, con el alternativo se permitió que el
organismo buscara y encontrara el camino de su propia
autorregulación. Con uno fue manipulado, con el otro aprendió a
utilizar sus propias potencialidades.
El que estimula se involucra en el proceso, aún
más, termina haciendo parte de él; el que bloquea, reprime, se va, y
deja efectos secundarios (compare con lo social), es decir, amasa,
sopla, tira, deja leyes y se va...
Por eso, porque no quiere nunca involucrarse nadie con nada, porque
cree que todos estamos aislados y no hacemos parte integral del
universo, el paradigma cartesiano defiende la objetividad, algo que
actualmente está cuestionado a varios niveles. La propuesta plantea
la importancia de tanto lo subjetivo como lo objetivo, el senti-pensar
de los indios, el que se nos trate como una sola unidad
mente-cuerpo, así pegado en una sola palabra, como debe ser.
Por otra parte, si todo tiene que ser objetivo,
se impone la uniformidad para poder evaluar y tasar los logros
objetivamente, ya que ese pensamiento nos lleva a las odiosas
comparaciones. Llega la homogeneización, la masificación y las
estadísticas mecánicas. Esta visión se molesta mucho con la
singularidad, que lo primero que hace es dañar las estadísticas,
algo que para el mecanicismo no es aceptable. Para acoger esa
singularidad y para que no le lesione sus estadísticas la ortodoxia
entonces sólo las reconoce si se adaptan a sus especificaciones,
esto es, a su método científico. ESTANISLAO ZULETA definía la ética
como: "respetar al otro y ser consecuente".
Cuando, como en la propuesta, aceptamos la
singularidad, la tenemos que recibir como tal, sin masificarla, pues
al hacer esto deja de ser singular. Racionalidades como la
acupuntura y en general la de lo llamado alternativo no pueden ser
metidas en el régimen del método científico sin desconocerles sus
raíces más profundas.
Para mí es un grave error desnaturalizar las medicinas alternativas,
vademecunizarlas, para sistematizarlas y hacerlas digeribles por la
ortodoxia. No; deben de convivir pero cada una debe de mantener su
esencia misma, para no caer en la doble moral de aceptar al
diferente siempre y cuando se parezca y se deje absorber por el
aceptador llegando aún a perder su individualidad. Esta doble moral
la encontramos en la dicotomía entre la vida privada y la vida
pública, o entre el discurso y la práctica. Con gran frecuencia
vemos cómo el discurso se utiliza únicamente para tener seguidores y
ganar adeptos, la práctica, se dice, es otra cosa.
En el paradigma clásico se ha pretendido que el conocimiento llamado
científico tenga la certeza absoluta que le permita dar respuesta a
todo, no se acepta el no saber o el ignorar, todo debe de encajar en
su discurso. De no ser así, el hecho que se sale de él es ignorado o
se le clasifica como mitológico o anecdótico, lo que quiere decir
que no cabe en sus estadísticas. Los llamados alternativos hemos
caído en la misma trampa, al montar discursos explicativos que a
veces rayan en lo ilusorio y fantasioso. Al colocarle un discurso a
los hechos terminamos, muchas veces, enamorados más del discurso que
del hecho en sí y al final la palabrería opaca al milagro.
Terminamos entonces más comprometidos con la explicación que con la
acción.
Desde aquí quiero abogar por el derecho a la
incompletitud, por la libertad a no tener que tener discursos ni
explicaciones para todo. Además, los discursos se utilizan muchas
veces para tratar de convencer, para dominar, para alimentar
soberbias. A veces es bueno tener discurso, pero es muy malo dejarse
encarcelar por él.
Cuando se quiere explicar todo, cuando se quieren tener certezas y
seguidores (masificar), se cae en la hegemonía y en la imposición.
Se descartan nuevos pensamientos por peligrosos al no encajar en el
discurso y hacerlo tambalear, se bordea entonces el dogma y se toman
los caminos del nunca jamás y del no puede ser. Allí necesitamos el
surgimiento de nuevos paradigmas.
Para terminar, debemos redimir la ignorancia,
ésa que no es fruto del desconocimiento, sino del conocimiento de lo
compleja que es la vida. Como decía BIRCHER-BENNER:
"Ser médico me pareció al principio de mis
estudios una gracia especial pues pensaba que el médico aprendía a
conocer los misterios de la vida. Pero cuanto más observaba y
estudiaba la vida más desconocidos e insondables me parecían sus
misterios. Al igual que cuando nos aproximamos a una montaña
cubierta de niebla, cuanto más subimos, más empinados aparecen los
picos rocosos y más inaccesibles resultan las cumbres invisibles.
Aprendemos así a ser modestos".
Tenemos que darnos la libertad del DEPENDE, del
A VECES, del NO SÉ, del NO PUEDO EXPLICARLO. Así mismo, queremos que
se nos respete el derecho a subir la montaña de BIRCHER-BENNER.
La antepenúltima cosa que deberíamos aprender es que con mucha
frecuencia en la vida también hay que saber esperar, claro que
depende... y, a veces...
O puede que el diálogo no sea tanto de racionalidades, puede que se
refiera a un diálogo con la vida misma.
Cambios en el paradigma
médico
|
Concepción Imperante |
Lo Posible |
|
Diagnóstico Lineal - Recetario |
Teleología, Alta complejidad,
Acausalidad - Borrosidad - Emergencia -Todo y Partes -
Causa y Efecto - Fractalidad - Otras Energías - etc.
|
|
Resultados |
Holística, Procesos - Resultados - Procesos -
Aprendizaje y Cambios |
|
Objetividad, División |
Subjetividad, Senti-pensar,
Recuperación del cuerpo y del ser |
|
Causa - Efecto, Castigo |
Camino - Lectura y Experiencia - Sabiduría |
|
Impositiva |
Estimulativa - Aprendizaje,
Autocurativa - Teleología, Participación |
|
Mecanicista Cuerpo - Máquina |
Cuerpo como parte de una red universal,
Cuerpo y Cosmos |
|
Ausencia de enfermedad y normatividad |
Singularidad con Interdependencia
Ser social - Político - Participativo |
|
Dependencia |
Auto-organización |
|
Autoridad-Poder |
Cooperación - Solidaridad |
|
Responsabilidades a terceros - pornografía de la
burocracia - no puede ser diálogo: Yo - Ello |
Tu - Yo
Orden Emergente |
|
Clasificatoria, cuantitativa
Movimiento T.D. Cerrada |
Además: Flecha de tiempo - cualificadora
T.D. Abierta |
|
Lectura de La Realidad |
Otra lectura y otra realidad |
|
Prevención Biológica |
¿Prevención? o ¿Adecuado Devenir? |
|
"Acercaos al abismo, les dijo.
Tenemos miedo, respondieron.
Acercaos al abismo, les dijo.
Se acercaron.
Él les empujó y salieron volando"
Apollinaire
Indice
General
Buscador por
palabras Consulta
Medicina para la autoorganización
|