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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Pie Diabético Pie Arterial
DOLOR ÚLCERAS GANGRENA
Problemas de Cicatrización Reparación - Revitalización
Dr.
Pablo Rubén Koval
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Dolor El dolor es una de las formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital. Cuando una parte del organismo duele, se ulcera o no cicatriza es porque hay un trastorno en el funcionamiento de ese organismo; el orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido. La enfermedad de la pierna o del pie representa el resultado de un proceso. Para que los pies se mantengan sanos, el organismo debe estar saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso activo. Todos los sistemas deben funcionar en forma armónica. Factores irritativos persistentes pueden alterar la función normal del sistema nervioso y causar enfermedades. Cuando una simple lesión y se transforma en úlcera que no cura la causa habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado. Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando hasta que un momento dado, temprano o tarde, una nueva irritación grande o pequeña produce el desequilibrio y la piel se ulcera. No todos los pacientes con diabetes o enfermedad vascular periférica tienen problemas en los pies; es más, la mayoría de las veces se enferma uno y no los dos pies. Úlceras y Problemas de Cicatrización El tratamiento local de la úlcera no es suficiente si no se modifican las condiciones generales que impiden la curación. Las úlceras o heridas sólo se curan de la profundidad a la superficie, de abajo para arriba, nunca en forma inversa. Por lo tanto sin tratamiento de fondo la aplicación de pomadas o parches suele fracasar. Los tratamientos agresivos con raspado, cepillado o el uso de desinfectantes suele complicar la situación. Gangrena La gangrena seca o necrosis (tejido sin vitalidad, negro) no siempre requiere cirugía. En muchísimos casos se logra que el tejido necrótico se desprenda espontáneamente dejando debajo tejido sano: el dedo, el talón, el pie. Tratamiento de Reparación y Revitalización Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento. El rescate del pie se logra facilitando al organismo su actividad reparadora de los tejidos lesionados por medio de un tratamiento que se adapta a cada persona y a cada situación y que se basa principalmente en regular el estado del sistema nervioso vegetativo tratando áreas interferentes lo cual permite, a su vez, mejorar la circulación y la nutrición general y regional. La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple estos objetivos. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico. El uso de procaína fue desarrollado por médicos europeos durante la guerra mundial para el tratamiento del "pie de trinchera". Se denomina pie de trinchera al pie que mantenido sumergido en el agua o en la nieve durante tiempo prolongado sufre daños severos tanto en la piel, tejido subcutáneo y músculos como en su circulación y sistema nervioso regional. Con este método lograron evitar la amputación de muchas extremidades prácticamente condenadas. El tratamiento puede efectuarse en forma ambulatoria sin necesidad de internación. Es necesario repetirlo hasta la curación total. El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.
Síntomas y enfermedades persistentes Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo. La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes. Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un area del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Puede originarse en: El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen. Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo. Lectura Complementaria Bases y método para la reparación y revitalización del tejido distrófico Consulta Casos clínicos (fotos) Copyright
© 2008 [Dr. Pablo R. Koval]
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