Indice general

Buscador por palabras

      Casos - Fotos

Consulta

 

MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

Pie Diabético

Pie Arterial

 

DOLOR  ÚLCERAS  GANGRENA

 

Problemas de Cicatrización 

Reparación - Revitalización

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista
 

Escuela de
Medicina para la Autoorganización:

cursos de terapia neural,
odontología neurofocal y
modulación neuromuscular



Dolor, úlceras y problemas de cicatrización

Cuando parte del pie o pierna sufre heridas o úlceras que no se curan, con dolor que puede llegar a ser intolerable, es porque hay un trastorno severo en el funcionamiento del organismo; el orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido.

Normalmente el organismo posee un sistema de reparación que depende del buen funcionamiento del sistema nervioso en particular y de la salud de todo el organismo en general. En el estado de salud los procesos reparadores se desarrollan naturalmente. El proceso reparador incluye la conservación y restitución de la forma, es decir, los tejidos dañados se reparan pero además recuperan la forma original.

El pie diabético y el pie arterial representan el resultado de un proceso, no aparecen porque sí. Hay personas con diabetes o con problemas circulatorios cuyos pies se mantienen sanos toda la vida (¿por qué?) y otros que tras una simple lastimadura se complican al punto de llegar a la necesidad de amputación. Pueden enfermarse los dos pies, aunque generalmente se enferma uno solo. ¿Por qué?. Porque la diabetes o el problema circulatorio son sólo factores adyuvantes, no son la causa directa, se suman o potencian un compromiso previo del sistema reparador regulado por el sistema nervioso.

Esa propensión del pie para enfermarse y no curar, es decir la pérdida de la capacidad de reparación, suele ser la expresión, el emergente, de la sumatoria y/o interrelación de irritaciones sobre el sistema nervioso: cirugías, traumatismos, emociones fuertes, procesos inflamatorios o infecciosos acontecidos en el pasado (meses, años).  Estas agresiones pueden actuar como campos interferentes. Esas irritaciones se mantendrán en la memoria del cuerpo hasta tanto no sean corregidas mediante tratamiento adecuado.

Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando hasta que un problema emocional, el estrés, otra enfermedad, un traumatismo o un procedimiento agresivo (cirugía, colocación de un stent, angiografía, arteriografía) actúa como desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones y... aparece el problema en el pie. Por eso decimos que es resultado de un proceso.

Gangrena

La gangrena seca o necrosis (tejido sin vitalidad, negro) no siempre requiere cirugía. En muchísimos casos se logra que el tejido necrótico se desprenda espontáneamente dejando debajo tejido sano: el dedo, el talón, el pie. 

Tratamiento de Reparación y Revitalización

El tratamiento local de la úlcera no es suficiente si no se modifican las condiciones generales que impiden la curación. Las úlceras o heridas sólo se curan de la profundidad a la superficie, de abajo para arriba, nunca en forma inversa. Por lo tanto sin tratamiento de fondo la aplicación de pomadas o parches suele fracasar. Los tratamientos agresivos con raspado, cepillado o el uso de desinfectantes suele complicar la situación.

Ocuparse sólo del pie sin prestar atención a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

El rescate del pie se logra facilitando al organismo su actividad reparadora de los tejidos lesionados por medio de un tratamiento que se adapta a cada persona y a cada situación y que se basa principalmente en regular el estado del sistema nervioso tratando áreas interferentes. Esto facilita la circulación y la nutrición general y regional.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple estos objetivos. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.

Esta forma de tratamiento fue desarrollada por médicos europeos durante la guerra mundial para el tratamiento del "pie de trinchera". Se denomina pie de trinchera al pie que mantenido sumergido en el agua o en la nieve durante tiempo prolongado sufre daños severos tanto en la piel, tejido subcutáneo y músculos como en su circulación y sistema nervioso regional. Con este método lograron evitar la amputación de muchas extremidades prácticamente condenadas. El tratamiento puede efectuarse en forma ambulatoria sin necesidad de internación. Es necesario repetirlo hasta la curación total.

El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un area del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Lectura Complementaria:

Medicina para la autoorganización

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Odontología neurofocal

Ozonoterapia

Bases y método para la reparación y revitalización del tejido distrófico

Capítulo destinado a los profesionales de la salud


 Consulta       Casos clínicos (fotos)

Copyright © 2009 [Dr. Pablo R. Koval]
Reservados todos los derechos