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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos

 

 

DOLOR MUSCULAR

y PROBLEMAS ASOCIADOS

 

Pérdida de Movilidad

Pérdida de Vitalidad

Discapacidad

Calambres Nocturnos

Piernas Inquietas

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

 

 

 

Adán
Dibujo de Marta Virginia Cella
*
Artista plástica

Dolor muscular

El dolor muscular es una de las causas más frecuentes de dolor intolerable y de limitación del movimiento. En los ancianos puede ser causa de inmovilidad severa.

El dolor muscular suele ser persistente, los estudios normales y los tratamientos habituales ineficaces. La persona con dolor muscular recibe diagnósticos diversos que tratan de encasillar el problema pero sin solucionarlo. Dolores supuestamente articulares, óseos, tendinosos, neurológicos o circulatorios en realidad pueden deberse a compromiso muscular. A su vez el compromiso muscular suele deberse a irritaciones distantes. El dolor muscular persistente representa el resultado de un proceso.

La dificultad reside en que para poder hacer el diagnóstico de dolor muscular hace falta tener bastante experiencia y habilidad en el examen físico.

El dolor es una de las formas que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital. Cuando una parte del organismo duele es porque hay un trastorno en el funcionamiento de ese organismo; el orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido.

Para que la musculatura se mantenga sana, el organismo debe estar saludable. Las estructuras orgánicas requieren nutrientes, agua, oxígeno y eliminación de los productos de desecho; para todo esto es necesario un sistema circulatorio eficiente regulado a su vez por un sistema nervioso activo. Todos los sistemas deben funcionar en forma armónica. El tratamiento debería estar dirigido a solucionar la causa. Cuando el dolor muscular persiste en el tiempo y no responde a los tratamientos comunes, la causa habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando. La postura, un esfuerzo, una gripe, un problema emocional o el estrés pueden representar el desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.

La persona con dolor muscular habitualmente llega a la consulta tras un peregrinar de meses o años arrastrando diagnósticos diversos. El paciente cree que su problema carece de solución y se angustia, deprime y cambia de carácter. Con el tiempo, el cuadro doloroso suele irse agravando y complicando. Nuevas áreas pueden empezar a doler y la pérdida de la movilidad hacerse más evidente.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Tratamiento

Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

La forma de resolver un problema tan complejo no puede basarse en relajantes musculares, analgésicos, antiinflamatorios, corticoides, clonazepán y/o antidepresivos.

La corrección de los problemas locales y distantes, nuevos y viejos, propios de cada persona, sólo puede lograrse con un tratamiento que abarque la problemática en su totalidad.

La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular cumple este objetivo. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico. 

El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

El uso prolongado de analgésicos-antiinflamatorios puede ser causa de importantes efectos tóxicos.

Lectura Complementaria

Terapia neural

Odontología neurofocal

Tratamiento del dolor muscular

Modulación neuromuscular

Ozonoterapia

Pérdida de vitalidad

Efectos tóxicos de los antiinflamatorios

Síndrome miofascial (artículo destinado a profesionales)


Listado de cuadros clínicos
asociados con dolor muscular   

artrosis o artritis de cualquier articulación (diversos músculos)

bursitis (diversos músculos)

canal estrecho (músculos lumbares)

ciática (músculos lumbares y de la extremidad)

coccigodinia (músculos del perineo)

codo de tenista (músculos del antebrazo y brazo)

condritis costilla-esternón (músculos torácicos)

dolor de cabeza (músculos del cuello y craneales)

dolor inguinal (músculos lumbares y del muslo)

dolor perineal (músculos pelvianos y del muslo)

dolor postquirúrgico persistente (diversos músculos)

epitrocleitis (músculos del antebrazo)

escoliosis (músculos cervicales, dorsales o lumbares paravertebrales)

espolón calcáneo (músculos de la pantorrilla)

espondilolistesis (músculos vertebrales y paravertebrales)

fascitis plantar (músculos de la pantorrilla)

fibromialgia (diversos músculos)

fibrosis post cirugía de columna (músculos lumbares y de la extremidad)

fibrositis (diversos músculos)

hernia de disco (músculos lumbares y de la extremidad)

lumbago (músculos lumbares y de la extremidad)

mastodinia, mastitis (dolor en la mama) (músculos torácicos)

neurosis cardíaca (músculos torácicos)

periostitis (músculos de la pierna)

prótesis dolorosa, cadera o rodilla (músculos lumbares y  extremidad)

pubalgia (músculos abdominales y del muslo)

puntos gatillo (diversos músculos)

radiculopatía (diversos músculos)

sacroileitis (músculos lumbares)

síndrome de Tietze (osteocondritis) (músculos torácicos)

síndrome de la pata de ganso (pes anserinum) (músculos del muslo)

síndrome de piernas inquietas (músculos de la pantorrilla)

síndrome miofascial (diversos músculos)

síndrome doloroso post-infarto (músculos torácicos)

talalgia, dolor en el talón (músculos de la pantorrilla)

tendinitis (diversos músculos)

tortícolis (músculos del cuello)

trigger points (diversos músculos)

túnel carpiano (músculos del cuello, brazo y antebrazo)

túnel cubital (músculos del brazo)

 

Listado de otras manifestaciones 
asociadas con compromiso muscular

acúfenos, tinnitus, zumbido en el oído (músculos del cuello)

aflojamiento inesperado de cadera o rodilla (músculos lumbares o del muslo)

agravamiento de hemiplejía, cuadriplejía o paraplejía (diversos músculos)

angina de pecho con función cardíaca normal (músculos del tórax)

angustia, depresión (diversos músculos)

bruxismo (músculos de la masticación)

caída inesperada de objetos de la mano (músculos del cuello)

calambres en la pantorrilla (músculos de la pantorrilla)

debilidad para cerrar el puño (músculos del cuello, brazo o mano)

dificultad para abrir un picaporte o botella (músculos del antebrazo)

dificultad para agacharse (músculos dorsales o lumbares)

dificultad para bajar o subir escaleras (músculos del muslo)

dificultad para cambiar de posición en la cama  (músculos dorsales o lumbares)

dificultad para caminar (músculos lumbares o del muslo)

dificultad para empezar a caminar (músculos lumbares o del muslo)

dificultad para escribir (músculos del cuello, brazo o mano)

dificultad para incorporarse de la silla (músculos lumbares y del muslo)

dificultad para mantenerse de pie (músculos lumbares, muslo o pantorrilla)

dificultad para peinarse o vestirse (músculos del cuello y del hombro)

dolor en la rodilla por usar silla de ruedas (músculos del muslo)

dolor que despierta por la noche (diversos músculos)

edema, cambio de color u hormigueo de la mano (músculos del cuello o brazo)

edema o dolor de la mama, hipersensibilidad del pezón (músculos del tórax)

edema persistente en una pierna (músculos de la pantorrilla)

hombro doloroso o ruidoso (músculos del hombro y del tórax)

insomnio, dificultad para dormir (diversos músculos)

mareos, vértigo (músculos del cuello)

rótula trabada (músculos del muslo)

sensación de brazo pesado (músculos del hombro y del brazo)

sensación de pesadez en las piernas (músculos de la pantorrilla)

 

 

Casos clínicos
(única medicación lidocaína muy diluida)

Caso 1: Inmovilidad por dolor muscular postoperatorio
Caso 2: Dolor muscular de origen postherpético
Caso 3: Severa restricción del movimiento por
dolor en la región lumbar y miembro inferior izquierdo
por compromiso muscular
de causa ginecológica
Caso 4: Nota escrita por una paciente con dolor de espalda


Caso 1: Inmovilidad por dolor muscular postoperatorio

Consulta inicial: Paciente de 69 años, diabética sometida a una cirugía de bypass coronario a través de una incisión hecha en la parte anterior del tórax (toracotomía anterior).

Fue dada de alta del sanatorio y enviada a su domicilio. A partir de entonces estuvo inmovilizada en la cama a causa de intenso dolor en el pecho pese a los analgésicos que recibía. Estaba también deprimida y debilitada por la situación que estaba viviendo. La respuesta cardíaca a la cirugía fue muy buena.

Examen y tratamiento: En el examen físico presentaba hipersensibilidad sobre toda la cara anterior del tórax y dolor profundo en puntos específicos de los músculos pectorales. Además la herida tardaba en cerrar y tenía una secreción purulenta por lo que recibía antibióticos.

Iniciamos el tratamiento de modulación neuromuscular de los músculos pectorales mayor y menor de ambos lados. La respuesta fue inmediata. Comenzó a caminar (estaba imposibilitada de hacerlo por sus propios medios) y la intensidad del dolor cayó un 60%. Suspendimos la medicación analgésica que estaba recibiendo. Fue necesario efectuar cuatro sesiones de modulación neuromuscular. El dolor desapareció completamente y la herida inició su proceso de reparación hasta repararse completamente, sin necesidad de antibióticos.


Caso 2: Dolor muscular de origen postherpético

Consulta inicial: Mujer de 69 años, sin antecedentes patológicos de importancia. Padeció un herpes zóster de la primer rama del nervio trigémino (lado izquierdo). Inicialmente presentó intensísimo dolor que motivó su internación durante 15 días. El cuadro de dolor desesperante cedió con morfina y gabapentina.

Fue dada de alta con un plan de gabapentina, morfina y naproxeno, pero la persistencia de dolor permanente en la profundidad del ojo izquierdo, en la frente, región parieto-temporal y ala izquierda de la nariz obligaba a la paciente a limitar sus actividades a un mínimo, a guardar cama la mayor parte del día y a requerir la presencia de una cuidadora. No sufrió compromiso de la visión.

Examen y tratamiento: Fue examinada tres meses después del inicio del cuadro descrito, se detectó la presencia de dolor muscular secundario a la gran irritación neurológica herpética en los músculos temporal, orbicular del ojo (causante del dolor profundo en el ojo), esternocleidomastoideo, angular de la escápula, trapecio del lado izquierdo. Sumado a ésto un cuadro depresivo.

Se efectuó el tratamiento de modulación en los músculos mencionados. El dolor del ojo desapareció, aliviándose en forma casi total el resto de la sintomatología. Abandonó la morfina y el naproxeno. La depresión revirtió.

La paciente actualmente realiza sus actividades en forma autónoma e independiente.


Caso 3: Severa restricción del movimiento por dolor en la región lumbar y miembro inferior izquierdo de causa ginecológica

Consulta inicial: Mujer de 33 años. Comenzó con dolor lumbar agudo, sin irradiación al miembro inferior, en su séptimo mes de embarazo. Hasta el nacimiento de su hijo el tratamiento se limitó a reposo que le daba cierto grado de alivio. Posteriormente estudios de resonancia magnética nuclear pusieron en evidencia un prolapso leve del disco L5-SI y notable rectificación de la curvatura lumbar.

En los meses sucesivos el cuadro clínico se complicó con dolor en la cara posterior del muslo y parestesias en la planta del pie izquierdos.

Recibió diferentes tratamientos, analgésicos, miorrelajantes, kinesioterapia, varios neurocirujanos consultados sugirieron una solución quirúrgica.

Consultó 7 meses después del parto con severa dificultad para caminar y flexionar el tronco, asi como trastorno del sueño por dificultad para encontrar posición en la cama y un estado de descompensación psicológica por la imposibilidad de atender adecuadamente a su hijo.

Examen y tratamiento: En el examen físico se detectaron puntos dolorosos en la musculatura paravertebral izquierda (multifidi y cuadrado lumbar), en los músculos glúteo menor, mayor, gemelo interno, flexor común de los dedos del pie y sóleo del miembro inferior izquierdo.

En la primera sesión se  efectuó la desinterferencia del área ginecológica mediante inyección suprapúbica y se trató mediante modulación neuromuscular la región paravertebral izquierda.

La respuesta fue inmediata con alivio del dolor en esa región y recuperación de la flexión. En las siguientes sesiones se trataron las diferentes estructuras musculares comprometidas y se repitió el tratamiento ginecológico en total en tres oportunidades. La mejoría se produjo en forma progresiva tras cada sesión.

Fue dada de alta sin dolor y con recuperación completa de la capacidad funcional y psicológica y sin tratamiento farmacológico. Tiempo de control 18 meses. 


Caso 4. Nota escrita por una paciente con dolor de espalda.

Dr. Koval: Todavía es muy temprano para hacer una evaluación, pero no sé cómo expresar la sensación que tengo de haberme liberado por fin de una tortura, me refiero a la espalda. Todavía la zona está inflamada, me duele y sigo levantando el hombro y me sigue tirando, pero tengo una sensación de libertad que no puedo creer. No quiero entusiasmarme demasiado de todos modos. En los oídos me pasó algo no menos sorprendente, de golpe siento unos sonidos muy lindos como un coro de grillos y como si se abrieran los conductos que hasta pude visualizar como con luces. Como verá es todo muy raro y apenas puedo explicarlo. Bueno, lo llamo dentro de muy pronto ya que quiero que lo vea mi mamá, hace rato que tendría que haber ido pero está medio perturbada y cansada con problemas de la casa ya que otra vez tiene goteras en su cuarto. Hasta pronto. Un saludo. V.


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