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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

Problemas de Cicatrización

 

REPARACIÓN y

REVITALIZACIÓN

del TEJIDO LESIONADO

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista



Estado nutritivo y saludable

El estado nutritivo (eutrofia) implica salud y vitalidad de los tejidos, adecuada oxigenación y aporte de alimentos, adecuada eliminación de productos tóxicos, buena capacidad de reproducción celular y reparadora, buena capacidad de defensa.

Para mantener ese estado debe mantenerse un equilibrio natural y dinámico entre el sistema nervioso, particularmente su porción vegetativa, el sistema inmunológico, el sistema endócrino y los tejidos y células que componen el organismo. No hay sistema, órgano, tejido, célula, molécula, átomo ni partícula subatómica que no participe.

Señaló Vischñevsky en 1920 (discípulo de Pavlov): "Todos los procesos fisiológicos de un organismo se desarrollan en relación con la actividad del sistema nervioso, incluidos los procesos de nutrición celular.  El trofismo normal como el modificado están vinculados en primer lugar con la actividad del sistema nervioso. El sistema nervioso se caracteriza por la universalidad de su distribución. En el organismo humano vivo no hay sector en los tejidos que carezca de elementos nerviosos dotados de un poderoso aparato receptor. Consecuentemente se debe considerar que en el organismo no hay lugar donde tal o cual acción no se reciba como estimulación del sistema nervioso. El sistema nervioso no tolera estímulos intensos y responde a ellos con el desarrollo de procesos distróficos, es decir, con una pérdida del equilibrio u homeostasis natural. Esta respuesta refleja trófica negativa característica, condicionada por el sistema nervioso, está en una compleja interacción con todos los sistemas reguladores del organismo vivo. A partir de ella comienza tal o cual proceso patológico, degenerativo, inflamatorio, distónico vascular, etc."  

Todos los componentes del organismo participan en una constante interrelación autoorganizativa que permite la vida y la supervivencia. En el estado de salud los procesos reparadores se desarrollan naturalmente. El proceso reparador incluye la conservación y restitución de la forma, es decir, los tejidos dañados se reparan pero además recuperan la forma original.

La pérdida de la salud puede manifestarse como pérdida de la capacidad reparadora, retardo en la consolidación de un hueso, retraso en la cicatrización de una herida, sobreinfecciones en el lugar de la lesión. Generalmente la causa de la pérdida de la función reparadora se debe a focos irritativos o a campos interferentes.

Problemas de salud persistentes o recurrentes
Focos irritativos y campos interferentes

Los focos irritativos y los campos interferentes ejercen estímulos fuertes sobre el sistema nervioso y pueden dar lugar al establecimiento de problemas de salud persistentes o recurrentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de focos irritativos ni de campos interferentes.

Los campos interferentes se tratan mediante la inyección de un anestésico local muy diluido y pueden desarrollarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, víscera, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto); una infección presente o pasada; problemas en el hueso subyacente; cicatrices de extracciones.
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, tortura, etc.).

Los focos irritativos en general requieren tratamiento quirúrgico:
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> piezas dentarias en posición anómala (muela del juicio), un resto de raíz.

En la misma persona pueden coexistir varios focos irritativos y campos interferentes.

Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes de focos irritativos o campos interferentes, las funciones corporales recuperan su normalidad y la enfermedad inicia su proceso de curación. Muchas veces los cambios son muy rápidos.

Nuestra tarea es encontrar el origen de la irritación del sistema nervioso y resolverla. El organismo se encargará de su propia curación.

Los procesos distróficos de las extremidades están representados por edema, dolor, cambio de coloración o temperatura de la piel, sudoración o sequedad local, lesiones ulceradas, infecciones (erisipela, por ej.), pérdida de tejido, pérdida de calcio del hueso. 

Frente a los estímulos, el sistema nervioso responde a nivel de los tejidos de acuerdo con la llamada ley de la magnitud inicial. En el estado eutrófico -normal- un estímulo intenso (traumatismo, cirugía, etc.) puede provocar una reacción distrófica -un paso a la anormalidad. En el estado distrófico (úlcera, pie diabético), un estímulo intenso (cirugía, toilette, raspado, cepillado o antiséptico potente e irritante sobre un área ya lesionada) puede provocar un agravamiento del estado distrófico. En cambio, un estímulo débil (inyección con una solución muy diluida de lidocaína) provoca una reacción nutritiva positiva -un paso a la normalización- que conduce a la reparación.

Estimulación intensa >> estado normal   >> reacción distrófica

Estimulación intensa >> estado anormal >> agravamiento de la distrofia

Estimulación débil >> estado anormal >> reacción trófica positiva > reparación

La diabetes, los problemas circulatorios, son solamente factores favorecedores, pues no todas las personas con estos problemas desarrollan úlceras y muchas veces es sólo una extremidad la que se enferma. En estos pacientes las heridas pueden cerrar bien o no, según su estado general.

Tratamiento

La reparación y curación de los tejidos distróficos se produce desde la profundidad hacia la superficie, nunca en forma inversa, por eso es necesario mejorar primero el estado general del enfermo eliminando las interferencias distantes para favorecer el proceso autoorganizativo.

Deben evitarse todos los estímulos intensos que comprometan aún más el estado distrófico (irritantes químicos, antibióticos locales, raspado, cepillado o resección de tejido en estado vital).

Los tejidos desvitalizados o necróticos deben eliminarse cuando ya se han desprendido espontáneamente de su base, no antes. Para ésto lo mejor es la simple ducha de agua tibia.

Los procedimientos agresivos, habituales en la práctica del tratamiento de úlceras y del pie diabético, suelen retrasar la curación natural, pueden agravar el cuadro (mayor distrofia) y conducir hacia la amputación de la extremidad.

Procedimientos quirúrgicos necesarios son el drenaje de un proceso purulento asi como la eliminación de un foco de gangrena húmeda. En el caso de infección deben administrarse antibióticos en forma sistémica, no local.

El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

Efectos de las soluciones débiles de lidocaína sobre la actividad del sistema nervioso regional y sobre la curación de la lesión

De acuerdo con los trabajos del Prof. Vischñevsky, el sistema nervioso en las zonas inflamadas se encuentra en un estado diferente al de los tejidos normales. La diferencia radica principalmente en el estado eléctrico de la membrana de las células.

La inyección de soluciones débiles de lidocaína modifica ese estado. Por la acción del estímulo débil la actividad eléctrica de la membrana celular se normaliza. De este modo mejora el metabolismo regional, aumenta la capacidad vital y defensiva de los tejidos asi como la reparación trófica.

La terapia propuesta por Vischñevsky fue empleada con tremendo éxito en el manejo del "pie de trinchera" (pie congelado) durante las guerras mundiales. Este investigador dio impulso a lo que hoy se conoce como medicina para la autoorganización.

Glosario

Eutrofia: Estado saludable, vital, de los tejidos. Reciben adecuada oxigenación y nutrientes. Buena capacidad de reproducción celular reparadora. Buena capacidad de defensa.

Distrofia: Alteración del estado de salud y vitalidad. El tejido está vivo pero no vital. Desequilibrio del sistema nervioso autónomo en relación con los demás sistemas y con los tejidos y sus células. Estado de enfermedad de los tejidos por anormalidades en el aporte de oxígeno y nutrientes y en la eliminación de tóxicos. Pérdida de la capacidad reproductiva celular y reparadora. Pérdida de la capacidad de defensa.

Atrofia: Pérdida irrecuperable de la vitalidad. Escasa o nula capacidad de recuperación.

Necrosis: Muerte del tejido.

 

Lectura Complementaria

Medicina para la autoorganización

Capítulo destinado a los profesionales de la salud

Libro (*): "Medicina para el Ser Singular con
Dolor Persistente u Otros Problemas Complejos
.
Fundamentos para la Terapia Neural Moderna." Autor: P. Koval.

 

Casos Clínicos
(única medicación lidocaína muy diluida)

 

Caso clínico neurológico

Paraplejia tras traumatismo y cirugía,
tratamiento de campos interferentes
con recuperación de tejido parabiótico y
facilitación de funciones tónico-tróficas.

Joven de 19 años que sufrió una lesión medular traumática en T3-T4 con paraplejia incompleta (conservaba cierto grado de sensibilidad) que se agravó tras la cirugía estabilizadora. A partir de la operación el paciente perdió más sensibilidad. Consultó a los 5 meses del accidente. En la evaluación inicial presentaba paraplejia motora y sensitiva con nivel en T3. Vejiga espástica, utilizaba sondaje intermitente y presentaba cierto grado de micción espontánea (recibía oxibutinina). Controlaba el esfínter anal en cuanto a retención pero debía efectuar maniobras evacuatorias. Ante este panorama el planteo fue: 1) actuar sobre el daño traumático y quirúrgico para recuperar áreas recuperables en estado de parabiosis. 2) eliminar posibles interferencias que pudieran afectar los mecanismos neurales tónico-tróficos reparadores naturales. Como posibles campos interferentes se encontró amígdalas, senos paranasales y terceros molares. Como el paciente debía viajar 2000 km en avión para acceder a la consulta, inicialmente se obviaron los terceros molares que habitualmente impiden obtener respuestas con el tratamiento de campos interferentes. En la primera sesión se hizo una aplicación por vía suprapúbica y en la cicatriz dorsal quirúrgica con profundización paravertebral a nivel de T3 y T4. Esto se repitió en varias oportunidades obteniéndose mejoría notable de la sensibilidad y del control urinario al punto de suspender la cateterización vesical intermitente y eliminar la administración de oxibutinina. Se trató el área faríngea y los ganglios esfenopalatinos. La mejoría continuó, recuperándose áreas anteriormente insensibles. Comenzó a sentir el abdomen y los intestinos, recuperó la función defecatoria normal. Finalmente pudo llevarse a cabo la extracción de los terceros molares. Tras la extracción de las piezas 18 y 38 mejoró la sensibilidad y el movimiento en las caderas. Tras la extracción del molar 48 mejoraron aún más sus funciones sensitivas y motoras. Después de 5 meses de tratamiento la rehabilitación avanzó en forma acelerada pudiendo dar pasos con la ayuda de ortesis. 

Comentario: El tratamiento permitió recuperar tejidos parabióticos y funciones que para la concepción médica clásica estaban perdidos. El tratamiento de posibles interferencias facilitó la actividad neural tónico-trófica natural. Llamó la atención la respuesta manifiesta tras la extracción de las muelas de juicio. En este caso se actuó en forma preventiva.

 

Casos de pie diabético  (fotos)  (*)
 


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