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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos

 

 

ARTRITIS PSORIÁSICA

PSORIASIS

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

 

 

Artritis psoriásica

La medicina clásica define a la artritis psoriásica (APs) como una artritis de tipo reumatoide asociada con psoriasis de la piel o de las uñas y laboratorio para artritis reumatoidea negativo, algunos pacientes presentan el antígeno HLA-B27. La psoriasis de piel o uñas puede preceder o seguir a la alteración articular. Puede progresar a la forma crónica con incapacidad grave.

Si se analiza bien esta definición, se llega a la conclusión que el desconocimiento sobre el tema es notable.

La terapéutica medicamentosa que ofrece la medicina clásica se basa en: antiinflamatorios tipo aspirina,  indometacina, fenilbutazona u otros; sales de oro; corticoides y quimioterapia. Los antipalúdicos están contraindicados

Ninguno de estos medicamentos es curativo, todos son tóxicos, algunos tremendamente nocivos. Es común el compromiso digestivo, hepático, renal, óseo y metabólico con el uso de estos fármacos.

La medicina para la autoorganización considera que la APs es una forma que el organismo posee para expresar un desequilibrio, una disarmonía, una pérdida del orden vital.  El orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido.

La APs es el resultado de un proceso.

La causa habitualmente es una irritación del sistema nervioso ocurrida con anterioridad (meses, años), en cualquier lugar del organismo, que finalmente interfiere la capacidad de autoorganización natural. Esa irritación se mantendrá en la memoria del cuerpo hasta tanto no sea corregida mediante tratamiento adecuado.

Una cirugía, un traumatismo, emociones fuertes, un proceso inflamatorio acontecidos en el pasado pueden constituir la irritación inicial y causal de todo el problema actual. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando. Un problema emocional o el estrés pueden representar el desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Tratamiento

Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento.

Consideramos que la medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular es la forma adecuada de abordar estos problemas. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.

El ozono puede ser un útil complemento terapéutico.

Lectura complementaria

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Odontología neurofocal

Ozonoterapia

Pérdida de vitalidad

Artrosis

Efectos tóxicos de los antiinflamatorios

Dolor muscular


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