MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
SÍNDROME de REITER Artritis + Uretritis + Conjuntivitis
Dr.
Pablo Rubén Koval
Cuando el organismo hace un proceso inflamatorio crónico y destructivo de articulaciones de las características del síndrome de Reiter asociado generalmente a conjuntivitis y uretritis con dolor a veces intolerable y severa limitación del movimiento, es porque hay un trastorno en su funcionamiento; el orden natural tendiente al estado de salud, por alguna razón se ha perdido. El síndrome de Reiter representa el resultado de un proceso, no aparece porque sí. La autoinmunidad, la autoagresión, un mixovirus o el Mycoplasma no son la causa, la causa radica en que el organismo perdió su equilibrio natural. Normalmente el organismo posee un sistema de reparación que depende del buen funcionamiento del sistema nervioso en particular y de la salud de todo el organismo en general. En el estado de salud los procesos reparadores se desarrollan naturalmente. El proceso reparador incluye la conservación y restitución de la forma, es decir, los tejidos dañados se reparan pero además recuperan la forma original. La pérdida del orden natural suele ser la expresión, el emergente, de la sumatoria y/o interrelación de irritaciones (focos irritativos y campos interferentes), sobre el sistema nervioso. Esas irritaciones se mantendrán en la memoria del cuerpo hasta tanto no sean corregidas mediante tratamiento adecuado. Durante la vida se acumulan este tipo de irritaciones, el organismo las va compensando hasta que un problema emocional, el estrés, otra enfermedad, un traumatismo, una cirugía o un tratamiento agresivo actúa como desencadenante en un sistema sobrecargado por otras irritaciones y... aparece la enfermedad. Por eso decimos que es resultado de un proceso.
Problemas de salud
persistentes o recurrentes Los focos irritativos y los campos interferentes ejercen estímulos fuertes sobre el sistema nervioso y pueden dar lugar al establecimiento de problemas de salud persistentes o recurrentes en cualquier parte del organismo. La medicina clásica no reconoce la existencia de focos irritativos ni de campos interferentes.
Los campos interferentes se tratan mediante la
inyección de un anestésico local muy diluido y
pueden desarrollarse en:
Los focos irritativos en general
requieren tratamiento quirúrgico: En la misma persona pueden coexistir varios focos irritativos y campos interferentes. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes de focos irritativos o campos interferentes, las funciones corporales recuperan su normalidad y la enfermedad inicia su proceso de curación. Muchas veces los cambios son muy rápidos. Nuestra tarea es encontrar el origen de la irritación del sistema nervioso y resolverla. El organismo se encargará de su propia curación. Tratamiento Ocuparse sólo de una estructura sin prestar atención a los elementos que la rodean, a posibles focos irritativos distantes y a la historia de vida de esa persona, conduce al fracaso de cualquier tratamiento. Consideramos que la medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular es la forma adecuada de abordar estos problemas. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico. El ozono puede ser un útil complemento terapéutico. Nota La terapéutica medicamentosa que ofrece la medicina clásica se basa en: antiinflamatorios tipo indometacina, fenilbutazona u otros y el antibiótico tetraciclina. Ninguno de estos medicamentos es curativo, todos son tóxicos, algunos tremendamente nocivos. Es común el compromiso digestivo, renal y hepático con el uso de estos fármacos. Lectura complementaria Medicina para la autoorganización Capítulo destinado a los profesionales de la salud Indice general Buscador por palabras Consulta Copyright
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