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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
SISTEMA NERVIOSO VEGETATIVO
SIMPÁTICO - PARASIMPÁTICO
Síndrome de Sudeck Distrofia Simpática Refleja Síndrome Doloroso Complejo Regional Síndrome Hombro-Mano Enfermedad de Raynaud Vasculitis Eritromelalgia Dolor Post-Infarto Arritmia Cardíaca Dolor o Edema Post-Trombosis Incontinencia Urinaria - Fecal
Dr.
Pablo Rubén Koval
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Sistema simpático-parasimpático o vegetativo El sistema simpático-parasimpático o vegetativo es parte del sistema nervioso, ejerce su acción en absolutamente la totalidad del organismo. Regula el metabolismo, la temperatura, el color y el estado de la piel, el estado de la circulación, el abrir y cerrar de arterias y venas, la capacidad de defensa, la nutrición de los tejidos, la función de los órganos internos, de las glándulas, los movimientos intestinales, las funciones sexuales, influye sobre la actividad intelectual, la memoria, el sueño y la vigilia. Está vinculado con el sistema endócrino y con el sistema inmunitario. Aunque en realidad la interacción es completa y permanente con todo el organismo. No hay órgano, tejido, célula, molécula, átomo ni partícula subatómica que no esté relacionado. Puede resultar irritado por la acción de factores internos o externos. En estado de irritación el sistema nervioso pierde su capacidad de regulación y aparecen los trastornos funcionales. En ese caso pueden observarse síntomas en cualquier sitio del cuerpo: dolor espontáneo y con el movimiento, pérdida de la movilidad, edema, cambios en la piel (textura, temperatura y/o color, ulceración), sudoración excesiva o sequedad cutánea, osteoporosis localizada, alteración de la función de glándulas y órganos, etc. La región de la cabeza, cara, boca y miembro superior está bajo el control del sistema nervioso simpático cervical (ganglio estrellado). Golpes, fracturas, inmovilización, lesiones grandes o pequeñas, procesos inflamatorios, muelas o dientes en mal estado, cirugías en la región de la cabeza, boca o brazo pueden irritar al simpático cervical y causar síntomas en dicho área: lagrimeo, enrojecimiento del ojo, pérdida de cabello, pestañas o cejas, trastornos de la visión, dolor, edema de la mano, cambios de color o de temperatura de la piel, transpiración excesiva (hiperhidrosis) o sequedad cutánea, cambios en la circulación cerebral, problemas cervicales. Ese estado puede mantenerse durante mucho tiempo y finalmente puede causar compromiso severo, atrofia, pérdida de función, pérdida de visión. Desde el tórax hacia abajo, domina el simpático lumbar. Los procesos inflamatorios, cirugías o traumatismos en esta región pueden irritar y alterar la función normal del simpático regional. Ese trastorno de la función puede manifestarse con alteraciones digestivas, urinarias, genitales, sexuales, columna vertebral y en las extremidades inferiores. Esta división no siempre se respeta, un campo interferente distante puede ser causa de distrofia simpática en un territorio no relacionado directamente con el sistema nervioso regional, sino con el sistema nervioso como un todo. La reacción del sistema nervioso vegetativo frente a las agresiones mencionadas genera alteración de la circulación, reducción del aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, alteraciones musculares, tendinosas, óseas, cutáneas y viscerales. La medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular apunta a la corrección de los trastornos de regulación del sistema nervioso vegetativo. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.
Síntomas y enfermedades persistentes Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo. La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes. Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.
Puede originarse en: El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen. Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo. Lectura Complementaria Indice general Buscador por palabras Consulta Copyright © 2008 [Dr. Pablo R. Koval]. |