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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN(*)
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos

 

 

PÉRDIDA de VITALIDAD

REVITALIZACIÓN GENERAL

  Sensación de Bienestar

Energía  Vitalidad  Motivación

Memoria  Concentración  Ánimo

 

Dr. Pablo Rubén Koval
Médico Especialista

 

 

Vitalidad

El estado de salud, de vitalidad física, mental y espiritual es en realidad el emergente del funcionamiento en equilibrio armónico y dinámico de todos los componentes que constituyen la persona.

Ese equilibrio saludable es mantenido principalmente mediante información transportada por el sistema nervioso. Recuperar ese equilibrio se traduce rápidamente en sensación de bienestar y buen ánimo, en la restitución de las capacidades mentales, físicas y espirituales y como consecuencia natural en un excelente aspecto exterior.

Factores internos y externos pueden afectar a los sistemas naturales de autoorganización y llevar a la pérdida de vitalidad. 

Los traumatismos, las cirugías, las infecciones y procesos inflamatorios, las emociones fuertes, las pérdidas afectivas, la alimentación defectuosa, el descanso escaso, los tóxicos -incluidos los medicamentos-, el trabajo excesivo y estresante, los dolores persistentes, las enfermedades crónicas, son los factores más comúnmente involucrados.

Estos focos irritativos desde cualquier lugar del cuerpo pueden predisponer al desarrollo de trastornos a distancia al alterar el equilibrio natural y modificar el flujo de información necesario para mantener el estado de salud. Dichos focos (tejidos vivos pero sin vitalidad) son interferentes porque el estado eléctrico de sus células es diferente al de los tejidos normales.

El uso de medicamentos para revertir los diferentes síntomas que se presentan ante la pérdida de vitalidad conduce sólo a mayor grado de intoxicación. Esos síntomas no son la enfermedad. La enfermedad radica en la pérdida del rumbo, en la alteración del equilibrio vital dinámico. El tratamiento aislado de los síntomas no resuelve el problema sino que lo agrava.

Ya sea en la etapa temprana o avanzada de pérdida de la vitalidad, la medicina para la autoorganización mediante terapia neural o modulación neuromuscular constituye una herramienta extraordinaria. La odontología neurofocal también es parte integrante de este nuevo concepto médico.

El ozono es un útil complemento terapéutico.

Síntomas y enfermedades persistentes
Campos interferentes

Todo síntoma o enfermedad persistente suele deberse a un campo interferente. Un campo interferente puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo.

La medicina clásica no reconoce la existencia de campos interferentes.

Para la medicina para la autoorganización, un campo interferente es un sector del organismo que produce una irritación persistente en el sistema nervioso y que con el tiempo -meses, años- da síntomas patológicos en un área distante, en cualquier lugar del cuerpo.

Puede originarse en:
> un proceso inflamatorio antiguo
: amígdalas; adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; etc.
> una cicatriz
por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, tendón o hueso (fractura).
> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)
> fibras musculares disfuncionales por la presencia de puntos gatillo (uniones neuromusculares disfuncionales) como consecuencia de traumatismo, cirugía o secundariamente a otro campo interferente
.
> problemas odontológicos: una pieza dentaria desvitalizada (conducto) o en posición anómala (muela del juicio); un resto de raíz; una osteitis; una infección presente o pasada; un implante.
> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).
> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, etc.).

El campo interferente produce un estado de caos porque trasmite información falsa que afecta a los sistemas de regulación y de autoorganización propios de cada persona. Crea círculos viciosos que se retroalimentan proporcionando las condiciones favorables para el establecimiento y cronificación de síntomas y enfermedades. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes.

El campo interferente es un área en la que el potencial eléctrico de sus membranas celulares es distinto al normal. El tratamiento con lidocaína al 0.375% repolariza y estabiliza las membranas celulares dañadas. Al restablecer el potencial eléctrico de dichas membranas celulares el círculo vicioso patogénico se corta. Una vez eliminados los estímulos nocivos provenientes del campo interferente, las funciones corporales recuperan su normalidad y los síntomas desaparecen.

Nuestra tarea es encontrar el campo interferente patogénico y resolverlo.

Lectura Complementaria

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Odontología neurofocal

Ozonoterapia

Sistema nervioso vegetativo


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