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MEDICINA para la AUTOORGANIZACIÓN
Dolor Persistente y Otros Problemas Complejos


 

DOLOR POST-OPERATORIO

PERSISTENTE

 

Dr.  Pablo Rubén Koval
Médico Especialista



Dolor post-operatorio
persistente

Por lógica, los procedimientos quirúrgicos lesionan tejidos y esto constituye una fuente de dolor agudo. A partir de la lesión se ponen en marcha los mecanismos reparadores naturales que están a cargo de los sistemas nervioso, hormonal e inmunitario. El resultado de esta acción permite resumir los hematomas, drenar los restos de tejido muerto, controlar gérmenes y formar las cicatrices. No deja de sorprender la capacidad autoorganizativa del ser vivo que permite recuperar la forma de los tejidos deformados por la cirugía y la función de los órganos afectados. A medida que los tejidos se reparan y renuevan, la fuente de dolor se extingue hasta desaparecer, en tiempos variables, según el tipo de cirugía.

Sin embargo, ésto no siempre es así y el dolor puede persistir, limitar los movimientos y afectar la calidad de vida de la persona. Generalmente, la causa radica en una alteración de los mecanismos reparadores, situación que también puede expresarse, además de con dolor persistente, con retraso de la curación, infección de la herida quirúrgica, retardo en la consolidación de un hueso, consolidación deficiente (seudoartrosis), falta de reparación de músculos, de estructuras nerviosas, etc.  Dejando a un lado al cirujano inexperto o excesivamente agresivo, estos problemas se deben al estado previo del organismo que no puede hacerse cargo correctamente de la nueva situación creada por la cirugía. Por lo tanto las medidas terapéuticas adecuadas deben ser las de llevar al organismo a un estado que le permita recuperar su función reparadora natural, y eso se logra con los recursos de la Medicina para la Autoorganización.

Por otra parte, muchas operaciones se llevan a cabo con el objeto de tratar un determinado dolor. Pero, salvo en casos muy específicos (tumores, infecciones graves, compresión de la médula espinal o de un nervio con parálisis y pérdida del control de esfínteres), el dolor es un problema funcional y no tiene una causa anatómica que pueda resolverse por medio de una cirugía. Por esta razón, es frecuente que tras la cirugía el dolor preexistente se incremente o se torne más complejo. En esta situación, lo común es que la causa del dolor se encuentre en un sitio distante aunque se exprese, se manifieste clínicamente, en el lugar donde se hizo la operación; es por eso que la sintomatología termina agravándose. Este tipo de complicación (cuya causa es una incorrecta indicación quirúrgica) puede presentarse inmediatamente después de la cirugía o mucho tiempo después. Inicialmente parece que la cirugía fue útil, pero al cabo de semanas o meses el "beneficio" desaparece.

En ciertas circunstancias la intervención quirúrgica representa para el organismo una fuerte agresión. El sistema nervioso resulta irritado y como forma autoorganizativa genera, en el sitio operado y en la cicatriz resultante, condiciones fisiológicas diferentes; ese tejido pierde vitalidad y puede transformarse en lo que se conoce como "campo interferente" pues finalmente se transforma en una irritación persistente para el sistema nervioso.

La forma de resolver problemas tan complejos no puede basarse en relajantes musculares, analgésicos, antiinflamatorios, corticoides, clonazepán, antidepresivos o nuevas cirugías. 

Problemas de salud persistentes
Campos interferentes

Las irritaciones internas y externas que recibe el sistema nervioso durante la vida -físicas, químicas, emocionales o biológicas- van produciendo cambios en la actividad, en la intercomunicación e interrelación de las células del propio sistema nervioso. Uno de los efectos de estos cambios es la generación, por lo común en el área donde ocurrió la irritación, de tejido funcionalmente diferente al resto de los tejidos naturales, que se denominan campos interferentes porque pueden, a su vez, constituir nuevas irritaciones del sistema nervioso. Los campos interferentes interfieren las funciones del sistema nervioso por su actividad cibernética diferente. Ese proceso de irritaciones y nuevas irritaciones puede dar lugar al establecimiento de problemas de salud persistentes en cualquier parte del organismo. Es decir que la enfermedad siempre es resultado de un proceso iniciado mucho tiempo antes. En la misma persona pueden coexistir varios campos interferentes. La medicina clásica no reconoce su existencia.
 
Los campos interferentes pueden haberse desarrollado en donde, en algún momento de la vida de la persona, hubo:

> un proceso inflamatorio o infeccioso: amígdalas (faringitis, anginas, difteria, mononucleosis, escarlatina); adenoides; senos de la cara (sinusitis); oídos (otitis); sistema nervioso central (meningitis, encefalitis); hígado (hepatitis); vesícula; páncreas; pulmón; bronquios, pleura; estómago; intestino; apéndice; riñón; vejiga (cistitis); próstata; pene (venéreas); ovarios; útero; vagina (infecciones); abscesos; úlceras; etc.

> una cicatriz por cirugía o herida en piel, mucosa, músculo, víscera, tendón o hueso (fractura).

> un traumatismo (golpe, caída, agresión física)

> problemas odontológicos: cicatriz de extracción; pieza desvitalizada por endodoncia (conducto); compromiso de la pulpa dentaria (nervio) por un arreglo profundo; granuloma; infección ósea residual; quiste; odontoma; proceso inflamatorio o infeccioso presente o pasado: periodontitis, bolsa gingival; pieza en posición anómala, retenida, semi-retenida, desplazada o inclinada; muela de juicio sana sin espacio propio o en contacto con el canal del nervio mandibular; pieza embrionaria; resto de raíz; pieza utilizada como pilar de puente; metal (implante, perno, amalgama, gancho, prótesis); ortodoncia en adultos  y trastorno oclusivo (mordida).

> la memoria corporal de una carga afectiva, emocional o daño psicológico (estrés, pérdida, abuso sexual, tortura, etc.).

> un cuerpo extraño (metal, vidrio, hilo de sutura, talco de los guantes, etc.).

Tratamiento

La Medicina para la Autoorganización (Terapia Neural + Odontología Neurofocal + Modulación Neuromuscular) cuenta con los recursos para actuar y modificar la actividad de esos campos interferentes, lo cual, en la mayoría de los casos permite restablecer la funciones naturales del sistema nervioso y de ese modo la reparación y la curación. Muchas veces los cambios son rápidos.

Nuestra tarea como médicos es encontrar el origen de la irritación del sistema nervioso, tratarlo y resolverlo. El organismo, sin esas interferencias, podrá llevar a cabo su propio proceso de reparación y curación.

Cada situación es distinta, cada persona es singular y no es comparable a otra con problemas de salud similares o perecidos y por eso el tratamiento debe ser individualizado.

Video: "Dificultad para caminar"

Lectura complementaria

Medicina para la autoorganización

Terapia neural

Modulación neuromuscular

Columna, fracaso de la cirugía

Cicatrices y dolor postoperatorio

Capítulo destinado a los profesionales de la salud

Casos clínicos


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Publicado desde el 9/8/2000.  Actualizado en forma permanente.
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