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MESA REDONDA

Nº 1

 

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LA HISTORIA DE VIDA

Presentación: Heberth García Rincón

Es un término que empieza a ser lugar común en la jerga de la Medicina Alternativa en general y la TN en particular, se usa indiscriminadamente con el sobreentendido que el lector o el oyente sabe a qué se está haciendo referencia; sin embargo pienso que es bueno hacer algunas precisiones respecto del término y sus implicaciones en el tratamiento y la interpretación de las respuestas al mismo.

Para empezar digamos que es un concepto que va en la dirección que rompe con el Pensamiento Lineal, clásico en el quehacer Médico Convencional (Ortodoxo).  Veamos: por Historia de Vida se hace referencia en cierta medida a los antecedentes que podamos recopilar desde la primera infancia hasta el día de la entrevista, teniendo en cuenta además su medio ambiente físico y psicosocial; hasta aquí nada diferente a la Medicina Convencional, sin embargo para ésta cada una de las enfermedades referidas en los antecedentes son eventos aislados con una causa definida y un efecto definido.  Ejemplo: en un paciente X el estreptococo produce Amigdalitis y solo en la medida que cause lesión física o un trastorno funcional tendrá relación con otra enfermedad. Ejemplo:

 >> Estreptococo >>> Amigdalitis >>> Glomerulonefritis >>> Insuficiencia renal

Como vemos este es un clásico ejemplo de Pensamiento Lineal, ahora si en este mismo paciente la historia clínica describe que ha sufrido de Varicela, Gastritis, Rinitis, estas patologías no tendrán relación alguna con los eventos descritos previamente.  Es en esta interpretación que el Pensamiento Alternativo (léase TN) se aparta del Pensamiento Convencional pues para él cada una de estas enfermedades aparentemente autónomas e inconexas no son más que reacciones adaptativas a situaciones psíquicas, sociales y físicas con el fin de mantener un alto nivel organizacional.  Estas reacciones implican cambios en bucles de autorregulación, cambios estructurales, etc., que hacen que el Organismo reaccione de una manera particular ante nuevos estímulos haciendo que aparezcan lo que llamamos nuevas enfermedades; así que los eventos previos condicionan la particular respuesta de cada Organismo, de tal forma que aunque aparentemente el Asma de “Pedro” sea clínicamente similar a la de “María”, nunca podremos considerarlas como eventos iguales (para mayor ilustración consultar Medicina Para el Ser Singular con Dolor Persistente u Otros Problemas Complejos.  Pablo R. Koval).  Es esta Historia de Vida la que condiciona la respuesta a un impulso de TN, de tal manera que no es lo mismo una Pápula o un Ganglio Estrellado aplicado a un paciente A que a un paciente B, no tenemos que esperar necesariamente la misma respuesta, ésta dependerá de la Historia de Vida de cada paciente.

Estas afirmaciones no son un capricho del Pensamiento Alternativo o un embeleco para complicar las cosas, la Sistémica y el Pensamiento Complejo apuntan en la misma dirección.  Para ilustrarnos consultemos “La Trama de la Vida” de Fritjof Capra; iniciemos con lo qué significa para el autor el término “cambios estructurales”: en primer lugar los describe como la principal característica de los seres vivos y enuncia dos tipos de cambios estructurales, el primero hace referencia a la renovación de células, tejidos, etc., el segundo (que es el que nos importa para el tema en desarrollo) se refiere a la creación de nuevas conexiones en red, nuevos bucles de autorregulación que se dan continuamente por influencia del medio y por dinámicas internas del sistema (ser vivo).  Afirma Capra: “ a medida que un Organismo vivo responde a las influencias exteriores con cambios estructurales, éstos a su vez afectaran el futuro comportamiento”; si entendemos la enfermedad y otros sucesos de la vida como una respuesta adaptativa que implica cambios estructurales sobre todo del segundo tipo (nuevas conexiones en red, nuevos bucles de autorregulación) y por supuesto del primer tipo, podremos afirmar que cada respuesta a un estímulo, cada enfermedad, estarán determinados por sus experiencias previas (cambios estructurales previos), es decir por su Historia de Vida, cito de nuevo a Capra cuando afirma que los cambios estructurales determinarán el comportamiento futuro. 

Por tanto cada respuesta a un estímulo, cada enfermedad será el resultado de una interpretación que hace el Organismo fundamentado en sus experiencias previas (cambios estructurales previos), es decir su Historia de Vida y dado que esta historia es diferente en cada Organismo, la respuesta será individual y nunca habrá dos enfermedades o respuestas idénticas, así clínicamente sean similares.  Esto lo ratifica Capra cuando afirma “la estructura actual del Organismo es el historial de sus cambios estructurales anteriores y, por lo tanto, de interacciones pasadas” (la palabra actual la agrego yo); continua más adelante el autor “ello implica que el comportamiento de un Organismo está determinado por su estructura” producto ésta de interacciones pasadas, es decir su Historia de Vida.  Aquí encontramos el por qué la respuesta a un estímulo de TN, desde una Pápula hasta una aplicación Ganglionar es individual, pues lo determina su estructura (redes de auto organización) producto de experiencias previas diferentes en cada Organismo.

Ahora, esta propiedad entre otras cosas, respalda la afirmación que el Organismo tiene endocausalidad (la propia interpretación y respuesta ante un estímulo o situación dada) pues será su estructura actual, determinada por sus cambios previos y la búsqueda de preservar su patrón organizacional la que haga que ante un estímulo, el Organismo responda de x, y ó z manera.  Son estos cambios estructurales (Historia de Vida) los que permiten la propia interpretación del Organismo ante un estímulo y determinan los puntos de multi – furcación (posibles respuestas a un estímulo); sin embargo la elección de una u otra de estas respuestas seguirá siendo impredecible, es decir indeterminada.

Es en todo lo anterior que radica la importancia de la Historia de Vida y nos da luces sobre situaciones aparentemente inexplicables, ejemplo: una pequeña cicatriz que genera una Artritis, un Ganglio Estrellado que no mejora a un paciente asmático – es más, lo empeora – en tanto que a otro asmático lo cura y a otro más le desencadena una Migraña, etc.

Así que es la Historia de Vida uno de los factores que determinan el comportamiento individual de los Organismos y nos permite afirmar que no hay vademécum, no hay protocolos de tratamiento, no algoritmos, pues bajo esta perspectiva no tienen cabida, así que para terminar, no queda más que citar al gran padre de la Medicina:

Corta es la vida, el camino largo, la ocasión fugaz, falaces las experiencias, el juicio difícil”  Hipócrates.


Intervención 1:  Yoseth Osorio

 Me ha parecido que la presentación del Dr Heberth tiene un excelente contenido. Quisiera además aportar lo que dice el Dr Julio Cesar Payán al respecto.

"La llamada historia clínica en Terapia Neural es un proceso que se da entre el terapeuta y el paciente y surge a través de la relación entre los dos. Primero se elabora una HCL semejante a la convencional introduciendo datos subjetivos o dando importancia a los síntomas del paciente. En las consultas posteriores se comienza a conformar una historia de vida en la medida en que el paciente recuerda otros sucesos y hace asociaciones" y en el CD que se entrega a los alumnos en los cursos de T.N, el dice:" El encuentro comienza con una historia del proceso de vida del enferm@ en la que se escucha,se relaciona,se siente..Se tiene en cuenta especialmente la historia del malestar presente con todas sus relaciones sin separación alguna religando mente, cuerpo, emoción, vida... sin modelos predeterminados y con los menores prejuicios posibles.
Cordialmente.


Intervención 2:  Eduardo Buffolo.

Hola a todos!!!!! Bienvenidos a la mesa redonda y muy buen año!!!! 

Muy bueno el escrito Heberth...!!!!! y también el aporte Yoseth, espero que se abra el debate.

Me gustaría aportar que, la Historia clínica se usa en "casos clínicos" (valga la redundancia) que se presentan tanto en medicina Veterinaria como en medicina Humana (seres vivos ambos con diferente forma de dialogar), yo particularmente como atiendo a ambos usé por muchos años la historia como nos enseñan en la universidad y modificada con el proceso de vida de cada persona o animal como aprendí en terapia neural, a manera de ordenarme y recordar en cada consulta lo que había realizado, para así armarme un bosquejo mental y saber como debería seguir según la respuesta del paciente. Como se conoce habitualmente, la importancia de la historia clínica en la práctica médica, es fundamental. En este caso, ésta deberá proporcionarnos una perspectiva diferente y complementaria con una anamnesis rutinaria,  complementándola con una inspección y palpación correctas, que nos permitan poder encontrar los campos interferentes y/o focos que se encuentran en el animal y/o en la persona.

Hoy ya no trabajo así, descubrí que condiciona mi sentipensar, mi dialogo de relacionarme con el otro, de una nueva oportunidad de estar juntos informalmente y poder sentir en donde colocar ese estimulo que lleve al organismo a sus procesos de autoecoorganización. Ese lugar que nos preguntamos habitualmente en nuestro pensamiento ¿Donde aplicar? surge a veces un segundo antes y cuando me estoy dirigiendo a darlo en esta o aquella cicatriz o donde haya determinado y posiblemente dándome todas las oportunidades en cada momento y en cada instante de cambiar, para, por ahí, terminar haciéndolo, según el dialogo continúa, en otro punto, por así decirlo, como puede ser unas pápulas en glándula tiroides o en un ganglio estrellado, otras veces surge en la segunda o tercera consulta, es decir surge de la espontaneidad del acto médico, de ese sentipensar, libre del dominio del ego y ello me da y le da al otro mucha libertad  y no me condiciona ni condiciona, no condiciona mi mente, salgo de la dualidad. Esta forma de relacionarme se lo debo a la falta de comunicación verbal con los animales y la poca o nula colaboración que obtenía de las personas convivientes con ellos. Veía que obtenía mejores resultados de esta manera por eso empecé a sentir y a aplicarlo en humanos, obteniendo un mejor devenir a mi parecer. Saludos a todos.  


Intervención 3: Pablo Koval

Indudablemente la historia de vida es una herramienta fundamental que tenemos los profesionales para poder ayudar a la persona enferma. La historia de vida se va destejiendo y rearmando en el transcurso del tratamiento.  En mi experiencia la primera entrevista es más técnica. Uso una grilla: en la columna de la izquierda voy anotando posibles campos interferentes. En la fila superior anoto la fecha de la consulta. Luego en el transcurso del tratamiento voy marcando el o los campos tratados y aparte (abajo) anoto las respuestas inmediatas y tardías de cada intervención. Eso permite saber si conviene volver a tratar, cambiar el punto de aplicación, aplicar en un área relacionada, si ocurrió un salto de campo, etc. Todo esto también es útil para saber si ocurre vicariación regresiva o no. En esa primera entrevista trato de relacionar los hechos de la vida y las manifestaciones clínicas y trato de enseñarle a la persona enferma a hacer esas relaciones y a entender por qué y cómo llegó a la situación actual. Esa comprensión abre la mente y el alma de la persona y lo común es que llegue a las siguientes sesiones con mucha información nueva y útil y además con la clara alegría de saberse escuchada. El relato de la historia de vida puede también ser terapéutica.

Es imposible excluirse de la historia de vida de quien la relata. La historia de vida toca muchas veces el alma y el cuerpo de quienes estamos "al otro lado del mostrador" (aunque no tanto). Como también nos tocan los cambios que genera la acción neuralterapéutica y por supuesto, los fracasos. Todo eso forma parte también del sentipensar. (Cuidado con el "sentipensar" a veces puede parecernos que estamos tocados por una varita mágica, y luego los hechos nos hacen hocicar).

Es claro para quienes trabajamos en TN que las manifestaciones actuales son sólo la emergencia de un proceso iniciado mucho antes y alimentado o modificado por situaciones de esa historia de vida particular. Es un hecho que el factor desencadenante (segundo golpe de Speransky) tampoco es la causa del problema actual. Sin embargo es importante registrar cada cosa, quizás haga falta tratar ese "segundo golpe". Muchas veces debemos aventurarnos a determinar cuál es el factor causal, el irritante neural original. A veces salta a la vista. Otras veces el paciente lo señala claramente. Qué bueno poder escuchar (no sólo oir) lo que la persona enferma (o su acompañante) dice. A veces raya en la "tontería" pero después nos damos cuenta que el enfermo siempre "sabe" y que no dice zonceras.

Creo que es tan válido el registro racional como dejarse llevar por el sentipensar. No se excluyen, se complementan, deben convivir armónicamente en nuestro ser para poder realmente servir de ayuda a la autoorganización de quien nos consulta. Me ha pasado lo que señala Eduardo Buffolo, de cambiar el punto de aplicación por una palabra o gesto del enfermo y también me ha ocurrido no saber qué hacer y mirar en mi grilla y detectar que un posible campo registrado en la primera consulta no fue nunca tratado y ahí estaba el problema!


Intervención 4: Bernardino Gonzalez

Buenas noches, drs de forodetn, me parecio muy interesante la explicación que se abordo en este tema.
Gracias por permitirnos opinar, según nuestras ignorancias y saberes. Aprovecho también para pedirles que sigan publicando estos temas tan valiosos. Muchas bendiciones y hasta pronto.


Intervención 5: Natalia Villalobos, vet.

Muchas gracias por los aportes que siguen enriqueciendo a quienes hacemos TN! Por mi parte, me sucede que muchas veces la historia de vida es practicamente desconocida, ya que el animal ha sido adoptado de adulto o los dueños no recuerdan muchas cosas. En estos casos, resalto la importancia de la historia de vida ya que muchas personas no comprenden cómo es posible que si la idea es curar al animal, éste tras la aplicacion haga, por ejemplo, una gastroenteritis. Me ha pasado tener que aclarar mucho que ésto es positivo para ese organismo , ya que esta tomando un nuevo orden. Salir de la linealidad de medico y soluciono el problema (como se espera en alopatia), como por ejemplo, doy un antiemetico y se cortan los vomitos, y no tener estos resultados siempre que se comienza con TN (ya que el ser esta reorganizando) si bien desconcierta a muchos propietarios de animales, por otro lado me es muy util a la hora de armar la historia de vida de ese animal y que ademas ayuda a su dueño a recordar patologias previas padecidas por su mascota.  Sigo atenta al debate. Saludos. Nati.


Intervención 6: Henry Terrazas

Es indudable para todos los que practican la terapia neural la importancia de realizar una adecuada historia de vida, tal vez en unos la historia de vida sea mas "simple" y en otros mas "complicada", es en este punto donde deseo llamar la atencion, en un paciente con multiples cirugias y comorbilidades ¿Por donde empezar a tratar?. ¿Seria bueno en este tipo de pacientes una radiografia panoramica, o la radiografia panoramica es para algun tipo de paciente en particular? Atte


Intervención 7: Pablo R. Koval

Estimado Henry, justamente, la historia de vida tiene que tener también una línea temporal que relacione los hechos cronológicamente. Por lógica, empezaremos por el punto inicial. La radiografía panorámica, preferentemente digital, debería pedirse a todos, incluso a los desdentados. A veces un resto radicular oculto o un trozo de metal de una endodoncia nos dan la pista de por dónde empezar. En realidad lo más difícil no es por dónde empezar sino cómo seguir y para eso la historia de vida asociada a las respuestas a las aplicaciones previas sirven como guía.


 Intervención 8: Dr Israel Gudiel 

En la escuela de medicina le llamábamos simplemente Historia Clínica y por supuesto era la recopilación histórica de padecimientos sufridos por el paciente, con toda la innegable utilidad que ello significa. Pero el Termino “Historia de Vida,” no es lo mismo, pues datos no registrados, a los que no les dábamos la importancia  debida, se dejaban en el tintero…  Los médicos que practicamos la T.N no recogemos simplemente los datos patológicos del enfermo, sino también sus angustias, esperanzas tristezas y alegrías , pues todo el entorno Psico Social influye en gran medida en los padecimientos humanos, además de la importancia de su correlación clínica-patológica, sin importar el tiempo transcurrido entre la agresión física (llamémosla así) y el aparecimiento de la sintomatología que nos ocupe. 

Recuerdo el caso de una dama , madre de 6 hijos que consultó por crisis asmáticas regulares, tratadas convencionalmente en el hospital Nacional y en el cual finalmente le informaron que ya nada podían hacer por ella y al indagar sobre su historia de vida, expresó que sus “crisis asmáticas” habían empezado al tiempo de su menarquía y que curiosamente durante sus embarazos jamás se presentaron, más otras variaciones relacionadas con su sistema reproductor.  Al infiltrar en la cercanía del plexo utero sacro el dramático resultado de cese inmediato de una crisis asmática en la Clínica, dejó a la paciente asombrada. 

Creo de importancia, si ello es posible, interrogar a los pacientes en privado, ya que la presencia de parientes o amigos, los inhiben de comentar datos de sumo interés  médico, Finalmente quiero agradecer las enseñanzas del Dr. Garcia Rincón, el maestro Pablo, Dr.Buffolo, etc… ya que siempre tienen algo nuevo que decir con mucho tino.  Particularmente me gustó mucho la “grilla”, del Dr. Koval en la  Historia de vida, para no dejar posible campos de interferencia sin tratar, según el caso, pues ya me ha pasado, que anoto datos de importancia y luego me olvido de ellos.  


Intervención 9: Dr. Julio Monsalvo

Estimadas amigas y estimados amigos del Foro... Valoro el artículo del Dr. Heberth y  las intervenciones de amigas y amigos. Los que me conocen saben que cuestiono el paradigma de la medicina convencional que se trasunta en la práctica como una medicina de guerra. Siento que está en sintonía con la vida las medicinas tradicionales, naturales, bioenergéticas, biológicas, con la lógica de la autoecoorganización y de la cooperancia. Me atrevo a compartir una de mis vivencias…

Los cinco pasos

Había una serie de “materias” que se cursaban en contacto directo con personas enfermas: “Semiología”, las “Patologías” y las “Clínicas”.

Se los llamaba “pacientes” (hoy se los sigue llamando así cuando no “clientes”... signos del neoliberalismo y de la influencia del “modelo del norte”) Personalmente me resisto a esta denominación, aspiro que la persona sea “un haciente” de su propia salud.

Estas materias tenían un “hilo conductor”: “los cinco pasos”.

 

El primero de ellos era lo que técnicamente se llamaba “anamnesis o interrogatorio”. En realidad era conversar y conversar bastante sobre lo que siente la persona, cómo lo siente, desde cuándo, la historia personal, familiar, dónde vive, cómo es su casa, su familia, si se ha mudado, dónde nació y mucho más.

 

El segundo era “la inspección”: mirar y mirar mucho. Cómo están sus cabellos (quebradizos, secos, grasos), las uñas (color, curvas), el color de la piel, de las conjuntivas, de las encías, la circulación venosa, lunares, mirar y mirar. Todo tenía un significado.

 

El tercero, la “palpación”. Se trataba de tocar. Tocar el tórax, el vientre, palpar los pulsos (el pulso en la muñeca, en el cuello, en la ingle, en el pie). No sólo contar las pulsaciones, era percibir su ritmo, si era blando o duro.

 

El cuarto, la famosa “percusión”. Se golpeaba con un dedo el dedo de la otra mano y era necesario estar atento para diferenciar cuando el sonido de hueco pasaba a macizo. No existían fibras o marcadores pero sí lápices especiales que se llamaban dermográficos. Con dicho lápiz se iba marcando el paso de un tipo de sonido a otro y así quedaban dibujadas las siluetas cardíacas, del hígado, del bazo, de los riñones.

 

El quinto paso era la “auscultación”. Escuchar con el oído directamente o con el aparatito llamado “estetoscopio”. Escuchar los latidos del feto en el vientre de la madre, escuchar los latidos del corazón, el paso del aire por los bronquios, escuchar ruidos en el vientre.

 

No podía faltar pesar y medir la altura de la persona con quien tratábamos (determinar su superficie corporal y si se trataba de un niño, verificar esas medidas con las gráficas de crecimiento, como así también evaluar su desarrollo). Nunca se dejaba de “medir” la presión sanguínea arterial con sus valores de máxima y de mínima.

 

Estos pasos demandaban alrededor de una hora de estar e interactuar con la persona enferma (y si se trataba de una niña o de un niño pequeño con el familiar que lo traía, casi siempre la mamá). Además se debía escribir con letra clara todo lo registrado. Se trataba de “hacer la historia clínica” con toda prolijidad.

Todo esto, a juicio de nuestros profesores, debía ser suficiente para arribar a un diagnóstico.

 

Si uno pretendía “el sexto paso”, llamado en general “exámenes complementarios”, debía ser muy bien fundamentado explicando el porqué no fueron suficientes esos cinco pasos previos e indispensables.

Ese sexto paso podría ser un determinado análisis (“un” análisis) una determinada radiografía, un electrocardiograma o electroencefalograma y en realidad no había mucho más.

 

Hoy escucho casi constantemente el comentario “la doctora o el doctor... no me tocó...” y me pregunto si ese hacer medicina en aquellos tiempos, en forma personalizada, conversando, mirando, tocando, escuchando, ya esa relación no era de por sí un acto de sanación.


Intervención 10: Pablo R. Koval

 

Por supuesto no justifico el hecho de no revisar, sin embargo creo que también pueden influir factores culturales. Últimamente, por casualidad, me ha tocado asistir en forma independiente a dos mujeres de nacionalidad colombiana. Una ya había recibido TN. Las dos se sorprendieron cuando les pedí que se quedaran sólo con su ropa interior puesta para poder revisarlas. ""No, ...allí en Colombia, nos revisan con la ropa puesta..."

 

NOTA: Teniendo en cuenta la recomendación de Heberth, y para aquéllos que no pueden acceder al libro de mi autoría "Medicina para el Ser Singular ..." , transcribo los ítems La Historia de Vida y La Relación Humana: 

La historia de vida
En general, el paciente con dolor persistente u otros problemas complejos, llega a nuestra consulta tras un largo peregrinar de médico en médico, de estudio en estudio y de tratamiento en tratamiento. Concurre con un paquete de informes de estudios, radiografías, RMNs, TACs, etc., con manifestaciones secundarias por el uso de analgésicos o de otros fármacos indicados para aliviar sus síntomas, con cirugías fallidas, y con sus dolencias sin resolver. En suma, es común encontrarse con un paciente desconfiado, escéptico y triste y que señala que éste es su “último” intento. No obstante, cuando el enfermo percibe que no es tratado como un objeto de estudio, que es considerado como un ser singular, que se presta atención a su historia particular de vida y que se toman en cuenta hechos “mínimos” que para él o ella son importantes, cambia rápidamente de actitud. La historia de vida no es equivalente al ítem “antecedentes” de la historia clínica clásica. La historia de vida se refiere al proceso, en cambio los antecedentes establecen un vínculo lineal con el pasado. Al entender la enfermedad como un proceso, como una alteración de los circuitos autoorganizativos, como parte del devenir vital y al percibir al ser humano como una unidad singular (mente, espíritu y cuerpo), la evaluación clínica que hacemos difiere sustancialmente de la forma clásica. La historia de vida constituye una forma de conocer el proceso que ese paciente singular hizo hasta llegar a desarrollar los problemas de salud por los que consulta. Es la historia de las irritaciones y de las reacciones de su sistema nervioso tanto en lo físico como en lo emocional así como de los cambios que esas alteraciones provocaron en su relación consigo mismo y con el medio. Sólo el conocimiento de la historia y del proceso permite entender por qué, por ejemplo, una situación de estrés puede en diferentes personas pasar inadvertida, manifestarse con un cuadro gripal, con una descompensación cardio-circulatoria, con un herpes zóster o con un tumor. Generalmente, por medio de la historia de vida, puede visualizarse la sucesión de problemas de salud que fueron recibiendo diferentes diagnósticos y tratamientos impositivos y detectarse la irritación o irritaciones causales de dicha sucesión. En los trabajos de investigación es imposible obtener efectos exactamente idénticos en todos los seres bajo estudio aunque las condiciones experimentales sean idénticas, porque la historia de vida de cada ser singular es la que determina la evolución y la respuesta.

Entendemos al motivo de consulta simplemente como el objeto visible, como la manifestación actual del proceso y de ningún modo como la enfermedad en sí. Es necesario escuchar y oir lo que el paciente piensa y dice acerca de la causa de su enfermedad aún cuando parezca algo sin sentido, y descartar la información que pueda provenir de un diagnóstico médico que no se tradujo en curación. Es frecuente que el enfermo consulte por un agravamiento, intensificación o generalización de un síntoma existente desde mucho tiempo atrás, sin embargo, también es común que el enfermo no reconozca esa relación temporal porque “nunca fue tan intenso”, “nunca afectó tal o cual nuevo lugar”, etc. Es importante reconocer esa vinculación, porque abocándose sólo a lo visible, a lo actual, resulta imposible resolver el problema desde su causa. El saber cuándo realmente apareció la primera manifestación de los síntomas de consulta permite, muchas veces, detectar qué factor irritativo tuvo lugar previamente a aquél momento; es fundamental la concatenación temporal de los hechos. Muchas veces el paciente puede relacionar el comienzo de la sintomatología con una cirugía, un procedimiento odontológico, un embarazo-parto, o una situación afectiva. De este modo pueden encontrarse campos interferentes. Las diferentes imágenes radiográficas (cambios articulares, herniación discal, pérdida de calcio óseo, etc.) en general, representan la manifestación actual del proceso iniciado muchos tiempo atrás (lo mismo puede decirse de los estudios de laboratorio). Todos estos datos son tenidos en cuenta, pero con la conciencia clara de que representan “cuadros aislados de una película” que es necesario ver y comprender desde el principio y en su totalidad. En particular, cuando se trata de hechos emotivos, una pregunta interesante, por las respuestas y la utilidad terapéutica es: ”¿En que parte del cuerpo sintió que le impactara ese acontecimiento?” Por lo común, el paciente puede señalarse un área en particular (cuello, epigastrio, etc.) donde puede residir memoria física del hecho afectivo. El maltrato y el abuso, también pueden tener representación física, hay que indagar al respecto pues es común que la persona lo mantenga oculto, por razones de intimidad o porque desconoce la capacidad irritativa neural de esos hechos. También hace falta preguntar acerca de situaciones que pudieran haber agravado el problema original, por ejemplo, una nueva cirugía, un embarazo, un procedimiento odontológico o un hecho emocional que al interactuar con la distonía-distrofia existente suelen cambiar ciertas características del problema. Esa nueva irritación del sistema puede significar otro campo interferente. Deben conocerse los tratamientos recibidos y las respuestas. Un tratamiento impositivo puede aliviar síntomas durante un tiempo o definitivamente, pero la aparición de una “nueva” enfermedad tiempo después de ese tratamiento debe hacer sospechar la existencia de una vinculación entre ambas situaciones. De este modo se va comprendiendo el proceso que llevó a las manifestaciones actuales. Los problemas de salud son naturalmente complejos, pero las terapéuticas impositivas sean de la Medicina Clásica o de medicinas alternativas que actúan en forma mecanicista, pueden complejizarlos aún más. Esto puede observarse con los tratamientos sintomáticos supresores de mecanismos autocurativos como la fiebre, la tos, la inflamación, la diarrea o la eliminación de mucosidades; con los tratamientos farmacológicos prolongados para estimular, inhibir o reemplazar funciones naturales, síntomas o signos; con los tratamientos supresores de manifestaciones dermatológicas; con los tratamientos agresivos o invasivos y con los tratamientos odontológicos que introducen metales en el medio ácido de la boca, destruyen tejido nervioso vivo y/o irritan el tejido nervioso a nivel del hueso; en cambio, no ocurre con medidas neuralterapéuticas facilitadoras de los procesos naturales. Finalmente conviene hacer un repaso histórico parte por parte desde el momento del nacimiento: alimentación, digestivo, respiratorio, urinario, sexual, cardíaco, músculo-esquelético, nervioso, odontológico; que incluya síntomas de disfuncionalidad, infecciones, cirugías, traumatismos, lesiones cortantes, agresiones físicas, abuso, enfermedades en general, familia, trabajo, vivienda. Al indagar más pormenorizadamente, el enfermo recordará hechos quizás intrascendentes para él o ella y que suelen ser de primera importancia para el conocimiento del proceso de hacer la enfermedad así como para su curación. Es frecuente que cuando el paciente reconoce la importancia de la información que aporta, recuerde en el transcurso del tratamiento hechos que muchas veces hacen cambiar la conducta terapéutica.

La relación humana

Cada ser humano posee una percepción y una concepción particulares de lo que ocurre en su organismo tanto en la salud como en la enfermedad. Cuando concurre a la consulta médica lo hace porque percibe cambios de magnitud suficiente como para buscar ayuda. Llega a ella con ideas y expectativas que le son propias, como ser humano siente y piensa, ese sentipensar influirá notablemente en la evolución y en el resultado final. Asimismo es singular la vivencia del proceso de curación y la sensación de bienestar que experimenta cuando el tratamiento es exitoso; por esto cada persona puede decidir cuándo ha llegado al punto de sanación deseado. De ningún modo existen pautas preestablecidas ni resultados de laboratorio o de imágenes que puedan reemplazar esa percepción.
En general la gente busca la respuesta rápida debido a que no está educada para hacerse cargo del proceso de curación. Puede interpretar una reacción curativa como agravación y abandonar el tratamiento, por eso gran parte del trabajo médico es educativo. El profesional debe estar en condiciones de ayudar a la persona que acude en busca de ayuda, no sólo desde lo estrictamente médico sino a través de un acercamiento amoroso, procurando comprender qué es lo que le pasa desde lo humano. Las cosas que el paciente dice, siente o interpreta deben tenerse muy en cuenta y respetarse, al punto que muchas veces una palabra suya puede hacer cambiar, en el momento, la decisión terapéutica. El hecho de pensar el problema de la persona a partir de su historia de vida permite, con el tiempo y la experiencia, sentir profundamente qué le pasa. Dicho de otra manera, no se produce una disociación entre el razonamiento y el sentimiento y puede actuarse con el sentipensar. Pero para llegar a ese grado de atención a la persona enferma, a esa dimensión diferente, no alcanza sólo con pretenderlo, es necesario desarrollarlo. Se desarrolla con la interrelación y, por supuesto, con la intención. Cuando esa nueva dimensión entra en juego, suelen aparecer cambios en la persona enferma que sorprenden hasta al más experimentado. Muchas veces no puede saberse con exactitud a qué se debió el cambio, si a la aplicación en tal o cual lugar, si a lo conversado semanas atrás, si a la actitud; probablemente al conjunto de ese acercamiento, de esa entrega. Sentipensar no sólo permite ayudar a la persona enferma sino que también constituye un elemento nutricio para el profesional actuante porque el vínculo es recíproco. Está claro que en ese vínculo tan particular de paciente y médico no sólo son la agujas y el agente neuralterapéutico los que pueden llevar a la curación o a la sanación, sino que son necesarios también el respeto, la solidaridad, el diálogo y la entrega mutuos. Por creer en la fuerza vital que nutre a cada ser y entender que la enfermedad y la curación son parte de su devenir, la Terapia Neural es liberadora, da la oportunidad al organismo de encontrar su propio camino, sin imposiciones. El enfermo así tratado, conciente o inconcientemente, se siente íntegro, comprendido y respetado y responde en consecuencia tornándose el vínculo con el médico mucho más fructífero y humano.


Intervención 11: Israel Gudiel

Estimados compañeros foristas, la primera mesa redonda de este foro creo, sin temor a equivocarme, que esta cumpliendo con el objetivo de unificar criterios sobre  el primer contacto con nuestros  pacientes, como lo es la elaboración de la historia de vida de los mismos, tan similar y a la vez tan diferente de lo aprendido en nuestras escuelas de medicina.

 No  se aún el nombre de todos los participantes, que con palabras conocedoras y expertas han manifestado diversas experiencias y conocimientos prácticos  obtenidos  en este primer contacto... pero todos dejan gran enseñanza y estamos agradecidos, sobre todo porque nos hacen reflexionar en el asunto... 

 Creo cierto el que los pacientes  no están aún acostumbrados a un médico que indague tanto sobre sus vidas y tome muy en cuenta su historia de vida, comenzando por acontecimientos ocurridos aún en su niñez... y por los que ellos consideran que no tienen ninguna relacion con su motivo de consulta, pero al final , al ver los resultados de una efectiva terapia y comprender, mucho o poco, que todo cuanto acontece en nuestras vidas, sea fisico, mental, emocional o incluso espiritual, tiene una respuesta o reacción , que todo se va acumulando hasta que llega  "la gota que rebalsa el vaso", se sienten complacidos de una intervención médica diferente. 

Al Respecto del libro del Dr. Pablo Koval, me permití transcribir un párrafo de su autoría  que en en los últimos meses ha causado un gran impacto en mi práctica médica, pues me hace recordar continuamente que cada paciente es un ser singular y que debo compartir sus padecimientos por un instante siquiera, para poder servirle mejor !.

 “No obstante, cuando el enfermo percibe que no es tratado como un objeto de estudio, que es considerado como un ser singular, que se presta atención a su historia particular de vida y que se toman en cuenta hechos “mínimos” que para él o ella son importantes, cambia rápidamente de actitud. “  Dr. Pablo Koval 


Intervención 12: Isaac Eduardo Levy

Mucho se ha dicho en este foro sobre la historia de vida, sus diferencias con una historia clinica convencional (riquisima en su sabiduria), la cual casi que no se realiza tal como nuestros maestros nos la enseñaron, se deja entrever aqui el GRAN SISTEMA EN  EL QUE DESARROLLAMOS NUESTRA VIDA, es decir inmersos en la cotidianeidad y las necesidades de poder llevar el sustento a la casa, la cantidad supera la calidad. Una sociedad que exige respuestas inmediatas necesitando rapidamente  un engranaje en la gran maquinaria que se nos muestra como la vida misma. Tecnología  como decia el filosofo Jaime Barylko que adolece de vejez prematura. Pero es esa gran maquinaria que nos comunica sin escucharnos, en la cual nos mantenemos alejados de nuestro ser vital, de nuestro amigo, de nuestro compañer@, cumplimos funciones y  marcamos el paso 1-2-3..., congeniamos tan bien con ese vecino que nos conocemos en ese color que nos unifica con ese pensar que nos indica como es Esta Vida. Es en esta vida que se desarrolla nuestra profesion. Es en Esta Sociedad donde generamos los "SISTEMAS" de salud, es en este Sistema donde EMERGEN LAS NUEVAS POSIBILIDADES.

ES QUE ES LA VIDA MISMA LLENA DE COLORES, PENSAMIENTOS, PASIONES SENTIRES, SABORES,  AROMAS, ES ELLA MISMA QUE SE ESCURRE, NO SE DEJA ATRAPAR NI POR LA MUERTE. SE ALBOROTA Y SE REINVENTA EN CADA CONSULTA, EN CADA INTERSOMOS, ES ELLA MISMA A  QUIEN LOS MODELOS  DESEAN ATRAPAR SE DESPOJA DE LAS RUTINAS Y SE NOS MUESTRA POR UN INSTANTE TAL COMO ES.

Creo que como dice Edgar Morin, no hay nada peor que un pensamiento mutilante.

Las personas vamos creando nuestra realidad, es esa realidad la que va siendo y aqui es bueno decir que LA HISTORIA CLINICA Y LA HISTORIA DE VIDA, RESPONDEN A DOS PARADIGMAS MUY DISTINTOS, ambos necesarios, ambos parten de nuestras necesidades, una es mas antigua la otra es mas joven , una divide fracciona analiza y luego intenta integrar, en esa bailamos mas facil pues asi es la sociedad occidental que integramos, su pensamiento es analitico deductivo y digitalizado (las sociedades orientales  miran de manera analogica)  la otra mirada requiere otro tipo de esfuerzo, nos vemos alli involucrados CON NUESTROS AFECTOS CON NUESTRA INCERTIDUMBRE, en una hay un observador y un observado intentamos poner distancia, en la otra esto se diluye en un juego donde nos INTER-TRANS-RELACIONAMOS.

Es verdad como explica el Dr. Julio Monsalvo, el ultimo paso son los estudios complementarios , aunque hoy dia parece ocupar el primer lugar, este es el falso poder que otorgamos en pos de una ciencia que se auto-referencia pero no reflexiona sobre sí, pues el modelo no se toca. Es ese modelo al que le vemos algo que no abre o que encierra a la enfermedad y la salud en dos compartimientos estancos, simplificando en normas quien esta sano y quien no, para ello necesitamos una Historia Clínica, con antecedentes patológicos y mediciones precisas que sólo confirmen este presupuesto, que por cierto tiene enormes aciertos; el punto es que las mediciones a traves de analisis e imágenes son casi diria el primer recurso, rápida respuesta que descorre la incertidumbre, se gana aparentemente tiempo y tambien dinero, me atreveria a decir que el médico es parte y victima en esta historia, a la vez que Co-Constructor, del paradigma donde desarrolla su diario quehacer y su vida en general mas alla de su profesion. En la historia de vida se intentan ver procesos, dejarse llevar por el SentiPensar, la intuicion y las lógicas que nos sustentan con la neurofisiologia de Speransky, Pavlov, etc., la fisica, la teoria gral. de los sistemas y el intento de mirar la VIDA VIVA.

Sin querer extenderme mas, son las unas y las otras necesarias, consecuencias de sus propios paradigmas, nada nos encasille, el dia que me recibi de médico el titular de catedra en una reunion muy intima nos dijo, CON CIENCIA Y CONCIENCIA EJERZAN SU PROFESION. Muchas Gracias a los FORISTAS Y A SUS COORDINADORES POR PONER EMPEÑO Y CONTINUAR EN EL CAMINO QUE NOS ACERQUE DESDE LUGARES DIFERENTES EJERCER NUESTRA PROFESIÓN. 


Intervención 13: Heberth García Rincón

Me es placentero ver el interés que ha despertado el tema y considero muy interesantes y enriquecedoras todas las intervenciones.  Quiero hacer una observación sobre algunas frases aportadas por los participantes:

“….introduciendo datos subjetivos o dando importancia a los síntomas del paciente.”, cita Yosethe (intervención 1) a Payán.  Esta afirmación tiene una profunda importancia en la elaboración e interpretación de la HC (Historia de Vida); debe entenderse como una llamado de atención sobre la singularidad, es decir los síntomas particulares de cada paciente y que no se presentan en otros (esto lo hemos aprendido de la Homeopatía en la valoración de síntomas), son estos síntomas particulares los que muchas veces nos indican dónde poner la aguja en la primera sesión o lo que es más importante, qué hacer en la segunda sesión, que será siempre la siguiente a la última sesión.  Ejemplo: una paciente con una Rinitis (Rinorrea, Coriza, Lagrimeo) la cual solía iniciarse con los cambios de temperatura, el polvo, etc. Pero como dato “anecdótico” se desencadenaba de manera severa cuando tenía ataques de cólicos biliares por lo cual fue operada.  Dejando hablar a la paciente, comenta que sus cólicos biliares se iniciaron luego del primer parto y afirma de manera jocosa que los ataques de Rinitis le producían deseos de orinar (Síntomas, todos estos, particulares de la paciente).  Unas cuantas inyecciones ginecológicas y en otros campos resolvieron su Rinitis.  Pienso que este ejemplo ilustra claramente la frase de Pablo (intervención 3) “el paciente lo señala…. y a veces raya en la tontería”. 

También cita Yosethe (intervención 1) a Payán “…y con los menores prejuicios posibles.” al elaborar la HC y también al interpretar las reacciones; considero esta afirmación de suma importancia pues estamos llenos de los tales prejuicios: toda la normatización de la Medicina Convencional respecto a los paraclínicos, los diagnósticos catastróficos que dejan sin esperanza al médico y al paciente, el famoso “ya no se puede hacer nada”, “debe aprender a vivir con ello”, etc.; sin embargo el Pensamiento Alternativo (léase TN) tampoco está libre de estos prejuicios y quizás tenga más que la misma Medicina Convencional: que si hay metales en la boca producirá irritaciones, que una endodoncia traerá problemas de salud, que si hay un dolor occipital entonces habrá una irritación en Vejiga, que si el Dermatrón marca caída en Hígado allí está el CI, que toda cicatriz es un CI, etc.  ¡Ojo!, cuidado con el tema, aquí definitivamente debemos recordar la frase acuñada por Payán “a veces y depende”.

La idea es acercarnos al paciente con el juicio lo más en blanco posible, por supuesto sin desechar los conocimientos y experiencias pero sin dejar que esto prime sobre lo observado.  Esto permitirá que nos quepa en la cabeza lo observado en un paciente con Migraña, a quien durante la aplicación de un Cuero Cabelludo se le erizaba la piel de la rodilla izquierda y sentía cosquilleo allí; al interrogar al paciente sobre antecedentes en la rodilla negaba enfáticamente haber sufrido alguna patología o trauma en la misma (al menos según su memoria consiente),  sin embargo algunos segmentos de pápulas en la rodilla lograron la mejoría de su Migraña. 

Para terminar quiero unirme a la invitación que nos hace el Dr. Levy (intervención 12), que es la misma de Edgar Morín, a romper con la disyuntiva entre Holismo o Reduccionismo y mejor aprender a caminar con los dos pues no es ni el uno ni el otro, son ambos.


Intervención 14: Adriana Franchino

Y que dificil es hacer una historia de vida completa: Durante varios años una paciente no mejoraba su estado bucal general siempre con inflamacion gingival ,caries de cuello a pesar de tener una buena dieta y realizar controles periodicos, haber logrado una correcta higiene oral, no tener ninguna amalgama ni metales que hicieran galvanismo  Un dia paseando por la quinta de su casa me dice, pensar que durante años mi tia enterraba las pilas aqui y nosotros sin saber nos comiamos las verduras.


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